Declaran la emergencia hídrica en Salta

La sequía lleva dos temporadas en la provincia, mientras generó millonarias pérdidas entre los productores agropecuarios.

Foto: El Tribuno
Foto: El Tribuno

El Gobierno salteño declaró la emergencia hídrica en la provincia durante un año por una "severa" falta de agua para el consumo humano, el riego, la industria y la
minería en la mayoría de los departamentos del estado norteño.

La medida se cristalizó en el decreto provincial 1595 publicado en el Boletín Oficial en el que se responsabiliza principalmente al "cambio climático"."La crisis obedece a diferentes causas, fundamentalmente al  cambio climático, que provoca un fuerte impacto negativo por la  merma sustancial de agua, tanto en las distintas cuencas hídricas  como en los diques, ríos y arroyos de la provincia y al evidente
déficit de precipitaciones durante los últimos seis meses", se  indica en el decreto.

De acuerdo con la información difundida por el diario El  Tribuno, la falta de agua lleva dos temporadas en las zonas norte, este y sur de la provincia, mientras generó millonarias pérdidas entre los productores agropecuarios, lo que golpeó a toda la economía regional.

"La falta del recurso hídrico incide en la prestación de los  servicios básicos esenciales como el suministro de agua potable en las distintas comunidades, establecimientos educativos y grandes centros urbanos, como así también en la producción agrícola -ganadera", reza también el decreto.

En tanto, desde la semana pasada, el Ente Regulador de los  Servicios Públicos provincial (Enresp) autorizó a la empresa Aguas del Norte a limitar el servicio de agua en 80 barrios de Salta capital y el área de influencia, entre las 8:00 y las 22:00, pero en el Gobierno por el momento, indican que harán un férreo control
para evitar derroches, aunque no se descarta apelar a las restricciones.

Si bien por el momento no habría cortes, Aguas del Norte, junto  al Enresp, confeccionó una nómina con casi 80 barrios donde se  enfocarán para que no se haga un uso "inadecuado" del recurso,  como llenar piletas, lavar automóviles o manguerear las veredas y  los jardines.

Las restricciones hicieron que recrudezcan en la población las  quejas por la falta de reparación en tramos del servicio de  distribución hídrico, en los que se registran pérdidas.