Un joven discapacitado fue baleado en la cabeza por un efectivo policial que corrió a un grupo de jóvenes en un fallido operativo en la localidad de Billinghurst, partido de San Martín, según denunciaron sus familiares. "Lo fusilaron. Le dieron un tiro por nada", clamó la madre de Hernán Ezequiel Herbel, el joven herido.
Herbel tiene 16 años, es discapacitado, vive con su madre en Billinghurst y cobra una pensión por la patología motriz que tiene desde su nacimiento. El joven se encuentra internado en el hospital Eva Perón de San Martín y su cuadro clínico es dramático ya que desde hace dos semanas se encuentra en coma profundo, con un balazo en la cabeza, luego de un fallido operativo policial.
"Lo fusilaron. Le dieron un tiro por nada", dijo Malva la mamá del adolescente, que denunció un "clásico hecho de gatillo fácil". En diálogo con Diario Popular, la madre de la víctima, contó que "su estado de salud es el peor, los médicos me dicen que está vivo porque sus órganos son jóvenes y sanos, pero la sangre ya no
le llega al cerebro, simplemente lo mantienen con vida, pero puede colapsar en cualquier momento".
La mujer precisó que el echo ocurrió durante la mañana del 19 de mayo. "Hernán salió con su grupo de amigos, todos de 14, 15 y 16 años. Estaban cerca de la avenida Libertador caminando. En un momento, se armó un operativo policial y empiezan a correr a los chicos. Pero mi hijo no puede correr por su discapacidad, y se quedó rezagado. La policía dice que estaban buscando a unos ladrones, lo entiendo, pero en lugar de llevarse a mi hijo, lo fusilaron en la cabeza. Hernán no tenía armas, ni antecedentes, nada", dijo.
La mujer aseguró que "fue un efectivo de la comisaría de Billinghurst el que hizo el disparo" y destacó que "esta persona no puede estar en la policía". "Hasta el fiscal me dijo que el operativo fue una vergüenza, porque vieron a los chicos y se bajaron para correrlos, mientras disparaban. Este es un caso de gatillo fácil. Mi hijo está vivo, porque es joven, pero ya lo arruinaron. Su cerebro no vuelve más,
es como si estuviera muerto. Su organismo puede colapsar en cualquier momento.
Hernán es discapacitado, claro que no pudo correr y cubrirse de la violencia. El tenía una pensión, de vez en cuando hacía changuitas. Nunca tuvo problemas", dijo. La madre del adolescente explicó finalmente que Hernán y algunos amigos estaban en la casa de un chico que cumplía años, y salieron para comprar cosas en un kiosco de la zona. "La gente del barrio Libertador nos contó todo lo que pasó, que la policía llegó amenazando a los chicos y le dispararon en la cabeza a Hernán".