Se trata del sacerdote Diego Kessler, párroco de Nuestra Señora del Cármen, de la localidad bonaerense de Coronel Suárez, quien según surge de la grabación trascripta por Infobae, le dice a la madre de una nena con síndrome de Down: “Para que reciba la comunión hay que evaluar si puede diferenciar una ostia de un pan. Es lo mínimo que se pide”.
Sin embargo, ante una radio de Bahía Blanca, el cura cambió la versión: “Fue un malentendido. Por ahí me expresé de manera desafortunada”.
Todo comenzó días atrás, en una reunión con padres de niños que concurren a las clases de catequesis de un colegio local, donde Kessler advirtió que no le daría la comunión a ningún chico que no tenga “conciencia”.
El mensaje apuntaba directamente a Catalina Recuna, de 11 años, quien padece síndrome de Down.
El asunto llegó a los medios locales y el cura fue entrevistado.
“Lo único que quise explicarles es que íbamos a analizar el caso, pero nunca le negamos el sacramento”, dijo.
La definición del sacerdote llegó a los oídos de Agustina Garros, cuya hija Amparo Arroquy también concurre a las clases de catequesis para recibir en el futuro su primera comunión. Pidió un encuentro con el párroco, al que acudió con un grabador escondido y comprobó que Kessler sigue pensando igual.
En el audio de la conversación que colgó en su muro de Facebook se puede escuchar al cura reivindicando su postura.
- AG: ¿Jesús le dejaría de dar a alguien la comunión?
- DK: No sé. Habría que preguntárselo. Yo cumplo lo que me dice la Iglesia.
- AG: La Iglesia no dice nada al respecto.
- DK: Yo no sé por qué se hace tanto lío con esto.
- AG: Usted ofendió a mi hija.
- DK: No. Es fundamental la distinción del pan consagrado del pan común. Es lo mínimo que se pide. Tiene que tener conciencia para recibirlo.
En otro pasaje, Garros le pregunta “¿Para qué cree que vinieron estos chicos a este mundo?”. No obtiene ninguna respuesta. Incluso Kessler se muestra ofendido cuando la mujer le pide que sea “más abierto”.
Más adelante, el cura dice no entender “por qué se armó tanto revuelo” y habla de los tiempos de Jesús. “No había chicos con síndrome de Down en ese momento. No podemos poner palabras en la Biblia que no hay”, comenta.
Kessler prometió a Garros “volver a averiguar qué pide la Iglesia en estos casos”. Pero puede que no tenga tiempo. La mujer informó le contó a Infobae que ya lo denunció ante el Inadi por “violar el derecho humano a tener una religión”.