A través de "24 horas Juntos Contra la Enfermedad Meningocócica" buscan llamar la atención sobre esta infección que se vuelve cada vez más frecuente en los niños.
Los pequeños, según el Calendario Oficial del país, reciben la vacuna contra dos gérmenes que causan meningitis: el virus Haemophilus influenza tipo b y la bacteria neumococo.
Sin embargo, la meningitis no ha dejado de aparecer y lo hace a menudo a través de su forma más agresiva y letal: la enfermedad meningocócica, una infección que también afecta el tejido que recubre el cerebro y la médula espinal y es causada por otra bacteria, el meningococo.
"Pocas afecciones causan tanto pánico como ésta", dice el doctor Marco Safadi, Profesor de Infectología Pediátrica de la Facultad de Medicina de la Santa Casa de San Pablo, Brasil.
Además causa brotes. "Se inicia y empeora rápidamente. Tiene una mortalidad del 10% que trepa al 50% en brotes o epidemias y, además, entre quienes sobreviven, dos de cada diez desarrollan incapacidades permanentes: sordera, déficit neurológico o amputación de miembros", sumó el pediatra.
Los picos de enfermedad ocurren en lactantes menores de un año, en segundo lugar en chicos de uno a cinco años, y también en adolescentes y ancianos.
Recordemos que la infección circula únicamente entre humanos. Dos personas de cada diez es portadora sana del meningococo Neisseria meningitidis. “Por eso, en EE.UU y varios países Europeos se vacuna a los 11 y 16 años: si este grupo no lleva la bacteria, disminuye su posibilidad de contagiar. Es la inmunidad”, contó el doctor.
Brasil, luego de sufrir una epidemia de esta enfermedad, fue incorporando una vacuna tetravalente para bebés y chicos de 9 meses a 5 años.
Además de la rápida intervención, la principal herramienta de prevención son las inmunizaciones. En nuestro país ninguna de las tres vacunas contra la meningitis por meningococo está contemplada en el Calendario Oficial.
El consejo principal, según los profesionales, es hablar con los padres en el momento adecuado y también aumentar la percepción para que la enfermedad meningocócica sea tomada como lo indica la Organización Mundial de la Salud: siempre, una urgencia médica.