Las dudas en torno al accidente de trenes en Castelar la semana pasada sigue sumando dudas.
La empresa alemana Knorr Bremse, proveedora del nuevo sistema de frenos instalado en el tren Chapa 1 que provocó el accidente en el que murieron tres personas y otras 315 resultaron heridas, tomó distancia del accidente y manifestó que lo que se instaló en el tren fue un "control de frenos", según informa diario La Nación.
La empresa distribuyó un comunicado en el que indica que "de ninguna manera una falla en el mismo (sistema de frenos) pudo haber causado un accidente de las características que nos ocupa", ya que "cumple con las más estrictas normas de seguridad existente en la materia".
La firma además manifestó que el sistema se usa en trenes y subtes de Madrid, Barcelona, San Pablo, Londres y Santiago de Chile y que lo hace con éxito.
Florencio Randazzo, ministro de Interior y Transporte declaró, apenas ocurrido el accidente que al tren le había renovado los frenos en su totalidad.
Hay tres imputados
Jorge Rodríguez, titular del Juzgado Federal Nº 2 de Morón imputó formalmente a un ingenienro de la empresa ferroviaria que maneja el ferrocarril Sarmiento, Ernesto Bizantino y a dos empleados por la tragedia de Castela. Uno de ellos es Rául Méndez firmannte de el repaso de la formación para salir a las vías.
El otro imputado aún no fue identificado y es quien dio la aprobación final para que ese día el tren volviera a correr.