"El trabajo infantil viola los derechos humanos"

Lo afirmó Guy Rider, presidente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al reflexionar contra este flagelo.

El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, aseguró hoy al conmemorar el Día Mundial contra el Trabajo Infantil que ese flagelo constituye "una violación fundamental de los derechos humanos porque niega a los niños el derecho de disfrutar de la infancia y acceder a una educación de calidad".

"El trabajo infantil también les niega la posibilidad de albergar esperanzas futuras", sostuvo Ryder, quien añadió que "en sus peores formas, los expone a la esclavitud, al trabajo peligroso y a las actividades ilícitas como el tráfico de drogas y la prostitución".

En su discurso por la jornada especial, en el marco de la 102º Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), que delibera desde hace una semana en Ginebra, el funcionario británico afirmó que aunque se realizaron "grandes progresos para reducir el número de niños que trabajan, 215 millones continúan haciéndolo y más de la mitad de ellos desempeña las peores formas de empleo infantil". 

También subrayó que resulta en especial "difícil" luchar contra el trabajo infantil cuando se realiza "a puertas cerradas y lejos de la mirada pública, como es el caso del empleo doméstico, en el que los menores en ocasiones están alejados de sus familias y comunidades". 

Según las últimas estimaciones de la OIT, dos de cada tres niños que trabajan en el servicio doméstico en la casa de un tercero no alcanzan la edad mínima legal o están expuestos a peligro.

La mayoría son niñas y, algunas, son víctimas de trabajo forzoso o de la trata, en tanto los casos de maltrato son habituales.

Ryder convocó a adoptar urgentes medidas para que cese el trabajo infantil en el servicio doméstico e instó en particular a los Estados Miembro de la OIT a ratificar y garantizar la aplicación de los Convenios internacionales de empleo infantil y doméstico.

Además de prevenir el trabajo infantil, los gobiernos deberían adoptar medidas para proteger a los adolescentes que tienen la edad mínima legal y que cumplen tareas en el servicio doméstico, agregó.

Ryder se pronunció por limitar los horarios de trabajo, prohibir el empleo nocturno, acotar el trabajo excesivamente agotador y decidir medidas que aseguren protección contra el abuso, acoso y violencia.

"Aunque en el Día Mundial contra el Trabajo Infantil nos centramos en el trabajo doméstico, también debemos señalar la necesidad de atajar desde la raíz todas las formas de empleo infantil", sostuvo Ryder.

El funcionario afirmó que es preciso que los niños accedan a una educación básica de calidad y al aprendizaje y se pronunció por establecer pisos nacionales de protección social para que las familias lleven a sus hijos a la escuela y los mantengan  escolarizados inclusive en épocas de grandes dificultades.

"En el actual mundo, hay que esforzarse más para crear empleos decentes para los adultos en tantos sectores como sea posible", sostuvo, y concluyó que "no hay lugar ni excusas para el trabajo infantil doméstico ni en ninguna otra forma de trabajo" para los niños.