Según un informe que realizó un diario sureño de Mendoza, San Rafael, Argentina es uno de los países que registra mayor consumo de psicofármacos. Las causas de la utilización tiene que ver con las depresiones y los trastornos de ansiedad que están afectado a la millones de personas.
“Entre el 15 y el 20 por ciento de la población sanrafaelina sufre trastornos de ansiedad, mientras que el 7 por ciento se ve afectado por problemas depresivos”, comentó uno de los organismos consultados.
Los especialistas coinciden que el aumento del estrés y la ansiedad tiene que ver con en los tiempos de crisis.
“Ha habido un aumento importante en los últimos meses, especialmente por gente de entre 30 y 40 años, mientras que para arriba y para abajo de esa franja los números no se mueven. De todas formas, en nuestra farmacia no se expende ningún medicamento de ese tipo sino es a través de receta firmada y con sello del médico y establecimiento de salud respectivamente, que posteriormente es archivada", señaló el propietario de una farmacia.
De acuerdo a varias consultas con farmacéuticos, hay un severo control en cada uno de los comercios para evitar problemas con quienes compran estos medicamentos con recetas falsas.
"Hace diez años era peor la situación sobre el consumo de psicofármacos. La seria situación social y económica que vivimos los argentinos repercutió lógicamente en la población, que se vio afectada por la depresión, la ansiedad y otras enfermedades propias de la crisis", contó uno de los vendedores del departamento de San Rafael.
Los organismos de salud afirman que los medicamentos de mayor facturación de los últimos años en Mendoza fueron aquellos destinados al sistema nervioso, como los sedantes y antidepresivos. Una de las principales afecciones que se registran en la población es el Trastorno de Ansiedad Generalizado, que se manifiesta con dificultades para conciliar el sueño, fatiga, bajo rendimiento laboral, irritabilidad y contractura muscular.
Las drogas
Se encargan de actuar sobre el sistema nervioso central y sobre los neurotransmisores químicos, que son sustancias que transmiten las señales que otorgan la energía básica para funcionar.
Entre los distintos tipos, los ansiolíticos, se utilizan para calmar los síntomas de ansiedad y son los más utilizados.
Mientras que los antidepresivos, se utilizan para cuadros de ansiedad y sobre todo para situaciones de alteración del juicio de las personas o psicosis. Mientras que los estabilizadores son recomendados especialmente para el estado de ánimo de los pacientes.