El lunes 27 de mayo, la comunidad educativa de la escuela lasherina Félix Origone en particular y la comunidad mendocina en general se vieron sorprendidas y alertadas por un supuesto caso de secuestro de un niño de seis años.
Las primeras versiones hablaban de un intento de secuestro, y así fue como se difundió por los medios de comunicación, pero hay una historia que echa por tierra el posible rapto y, antes que eso, desentraña una trama de violencia de una madre hacia las docentes.
Ayer a la tarde, comenzó a circular por las redes sociales el siguiente texto, titulado “La verdad de la milanesa”: “A toda aquellas personas que se encuentran criticando a mi compañera y colega de la esc. Origone.... Los hechos no son como los cuentan los medios... ni el Canal 9, ni el 7 ni mucho menos el diario Los Andes, que mientras lo leía esta mañana no podía dejar de preguntarme qué tipo de periodistas son esos que en un mismo relato se contradicen en más de una ocasión y que usan palabras como... "el estudiante declaró que se encontraba a las 13.06hs en la vereda de la institución...", un niño de 6 años que no puede tener idea que son las 13.06hs... Para los que lo saben y para los que no, yo trabajo en la escuela Origone y la verdad es que el niño había salido mal en una evaluación, se enojó y rompió la evaluación, por lo que la docente decide hablar con la madre en la salida. Estando el niño ya en compañía de su mamá es que la docente se acerca a hablar con la mujer, y el niño (seguramente por miedo a la reprimenda de su madre) sale de la escuela sin que su madre se diera cuenta… ahí comienza la búsqueda, llamado a la policía, cuando yo llego (13.05hs), todo el personal de la institución, incluyéndome, haciendo llamadas a todos los compañeritos para ver si se había ido en con alguien... NO ES CIERTO que lo secuestraron, lo que sí es cierto es que lo encontró un hombre que andaba en bicicleta y lo llevó hasta la institución... lo que lamentablemente también es cierto es que la madre, en vez de ir corriendo a abrazar a su hijo cuando aparece, no, entra hecha una fiera al colegio y agarra brutalmente a mi compañera de los pelos, cuando un directivo se acerca, lanza a la docente contra el directivo, haciendo que ambas caigan al suelo, y comienza a patear a la docente de una manera brutal, y mientras agarraban a esta fiera, seguía pateando a mi compañera en el piso... Si las docentes no hemos hecho declaraciones es por respeto a esta colega, quien se encuentra con contusiones múltiples... hasta cuándo vamos a ser basureadas??? Hasta cuándo los medios van a seguir minimizando la responsabilidad de la madre y ocultando la agresión física que recibió mi compañera... Hasta cuándo van a seguir irrespetando a mi compañera que se encuentra gravemente herida??? BASTA de denigrar la profesión docente!!! Desde cuándo una docente debe esperar más de una hora que las madres dejen de tomar mates y que se dignen a buscar a sus hijos, cuando yo, como madre, sí debo quedarme esperando que los padres se hagan responsables, dejo de ser responsable con MIS hijos... por Dios, una también es madre y tiene una vida fuera de la escuela... no sólo somos docentes, somos personas!!! SéPANLO!!”.
A partir de esto, MDZ Online pudo saber que, efectivamente, hay una denuncia en la Oficina Fiscal 5 de Las Heras contra esta madre que la emprendió a golpes contra las docentes y que, de hecho, al menos la más afectada de ellas se encuentra con la licencia pertinente.
El niño no habría sido secuestrado, pero sí hubo golpes contra una docente.
También pudimos saber que a la madre se le ofreció el cambio de escuela de su hijo, aunque los motivos de esto no están demasiado claros. Además, existe un antecedente de esta mujer en la misma escuela, relatado por docentes, quienes explicaron que un tiempo atrás la emprendió a golpes contra su hija, dentro de la misma escuela, cuando se enteró de que por unas décimas no le alcanzaba el promedio para ser abanderada.
Todo esto, más algunos puntos que han ido quedando a la luz en las últimas horas, revela que los acontecimientos no se sucedieron como habían sido dados a conocer de inmediato, sino que no hubo tal secuestro del niño, sino, antes que eso, un descuido de la madre, y lo peor es que luego esta atacó a las docentes.
Sin embargo, hubo reacciones que no dejan de llamar la atención, como que no hubiera una comunicación oficial que dejara en claro todo esto, a la vez que se construyera una respuesta en torno a la hipótesis del secuestro. Tan es así, que en las últimas horas llegó a las escuelas un “Aviso” que establece un protocolo para los horarios de salidas, detallando qué grados deben retirarse primero y cuáles últimos y la función que docentes (comunes y especiales) y directivos deben cumplir en ese momento.
Además, quienes tengan hijos en edad escolar y pasen a retirarlos personalmente, habrán notado que hay más policías en las puertas de las escuelas.
Esa situación tiene que ver, indudablemente, con los intentos de secuestro que en los últimos días han sorprendido a Mendoza, pero su disparador final fue, paradójicamente, un hecho en el que no hubo secuestro.
En comunicación con MDZ Online, María Rosa Sfeir, directora de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares, de la Dirección General de Escuelas (DGE), explicó que desde su área han comenzado a trabajar con el niño y la familia de este, mientras que Roxana Tambuto, coordinadora de la Dirección de Bienestar Docente señaló que hoy se realizaría en la escuela Origone una jornada con los docentes.
Ahora bien, esta jornada con los docentes que se realiza hoy es la segunda de dos que se habían programado (la primera se concretó semanas atrás), y su objetivo es analizar y fortalecer las estrategias docentes para la práctica cotidiana, y es de esperar que en ella se trate el tema de la violencia hacia las maestras en casos como estos.
En tanto, la docente golpeada sigue con la licencia y los exámenes correspondientes.
Concluyendo, lo que sucedió el lunes no fue un secuestro, pero esta palabra, este término que ha sensibilizado tanto a la sociedad por hechos sucedidos en las últimas semanas en el Gran Mendoza, ocultó la verdadera trama en la que hubo un caso concreto de violencia física hacia los docentes que recién ahora comienza a tomar forma.