En esta etapa de la vida a corto plazo se pueden observar cambios importantes en las mujeres tales como, sofocos, nerviosismo, inestabilidad, hipertensión arterial, alteración del apetito, aumento de peso, dolores de cabeza, insomnio, aumento de la sensibilidad.
A medio-largo plazo: Disminuye la actividad de las glándulas sebáceas y la renovación celular por lo que la piel se seca, se vuelve más fina, menos elástica y de tono palido. Además aparecen o empeoran las varices.
Existen otros problemas más graves como la osteoporosis o disminución de la masa ósea. Después del fallo ovárico las grasas saturadas van a las arterias y crean placas de ateroma, haciendo que las mujeres se vuelvan igual de vulnerables que los hombres a enfermedades cardiovasculares como infarto agudo de miocardio (IAM) o accidente cerebrovascular (ACVA).
Alimentos clave
Omega 3. Los ácidos grasos Omega actúan como protectores cardiovasculares, ayudan a mantener el cerebro en buenas condiciones y previenen del cáncer de mama. Están presentes en los pescados azules (salmón, atún y los mejillones de labio verde) y en las semillas de lino.
Omega 6. Los ácidos grasos omega 6 son también imprescindibles. Los encontrarás en los aceites de borraja y onagra.
Magnesio. Deficitario en la menopausia ayuda a tener buen sueño y contra espasmos y calambres musculares comunes en esta etapa. Lo encontrarás en la leche, queso tipo cheddar o de cabra duro, cereales (avena, trigo, cebada), frutos secos (almendras, avellanas, nueces), habas, avena, brécol, espeinacas, lechuga, borraja, espárragos, berro, pepino, calabaza, patatas, guisantes, apio, aguacate. Entre las frutas destacan el melón, la uva, albaricoque, frambuesas, plátano, pera, piña, naranja, melocotón o papaya.
Ñame. (Dioscorea vellosa). La mujer produce estrógenos o progesterona a partir de diosgenina, una sustancia que contiene esta planta con tubérculo comestible de origen mexicano. De ahí que el ñame sea utilizado en la menopausia como poderoso precursor progesterona y estrógenos.
Brócoli. Como otras hortalizas de color verde, es rico en indol-3-carbinol, una sustancia prima hermana de las isoflavonas (ISF). Hay que consumirla con frecuencia, 2-3 por semana (cocido con ensalada, como guarnición de carne o pescado, etc).
Fuente Una vida Lucida