¿Qué pasa cuando leemos un texto?

Para entender cómo entendemos, cómo aprendemos un concepto. La ciencia puede contribuir a la detección de dificultades relacionadas con la memoria.

La psicología cognitiva es la rama que analiza a partir de tests los procesos mentales que se ponen en juego al momento de incorporar conocimiento. Juan Pablo Barreyro e Irene Injoque-Ricle, doctores en psicología e investigadores del CONICET en el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Psicología de la UBA, estudian la comprensión de textos y su relación con un tipo específico de memoria: la memoria de trabajo.

Al parecer, diariamente el cerebro almacena información, ya sea un pensamiento, recuerdo, acción o imagen.

Diariamente nuestro cerebro almacena información, desde un pensamiento hasta el recuerdo de una acción o una imagen. La memoria se estructura de acuerdo al tipo de información que conserva, es decir que no todos los datos van al mismo lugar.

Según señala, Injoque-Ricle, existen varios tipos de memorias: la lectocomprensión, la memoria de trabajo y que es de corto plazo, la episódica, que es autobiográfica y registra hechos y vivencias; y la semántica, que almacena información conceptual.

Todo ingresa a través de los sentidos pero nuestro cerebro requiere de la memoria de trabajo para procesarlos antes de que sean almacenados. Esta memoria es un sistema de registro del aquí y ahora que nos permite retener información por poco tiempo mientras llevamos a cabo otras tareas cognitivas.


“La memoria de trabajo interviene de manera muy importante en la comprensión de texto ya que cada oración leída es procesada por la misma. Además en ese mismo instante, buscamos una explicación suficiente para cada acontecimiento, los conectamos con la información de las oraciones anteriores, o con nuestros conocimientos previos, y así podemos avanzar en la lectura y dar coherencia del texto”, explicó Barreyro.
 
“Una persona con mayor capacidad de memoria de trabajo es más eficiente al momento de buscar información, integrarla y ponerla en uso, e incluso de inhibir información irrelevante”, explica el investigador. Injoque-Ricle señala que “la memoria de trabajo es la conexión entre el pensamiento y la acción”.


“Las diferencias en la comprensión muchas veces se deben a la capacidad de la memoria de trabajo, pero también puede ser que tenga que ver con el conocimiento previo”, agrega Barreyro.

Los investigadores señalan la importancia de que los síntomas de una posible dificultad en la memoria de trabajo sean diagnosticados en la educación inicial. “Hay que darle herramientas al docente para que pueda hacer una primera evaluación y que luego desde el gabinete psicopedagógico se le dé una orientación para que trabaje día a día con ese chico, y que no se vea afectado el aprendizaje”, explica Injoque-Ricle.