Son considerados “jueguetes”, pero pueden dañar como armas. Y es lo que le pasó a la familia Pérez, de Alvear. Un niño fue herido en el ojo con un rifle de aire comprimido, cuando jugaba en su casa con un amigo.
El hecho ocurrió anoche. “”, de 11 años, invitó a dormir a su casa a un amigo de 13. En la madrugada, cuando casi toda la familia dormía, se escucharon gritos de dolor. La escena que se encontraron los padres cuando abrieron la puerta del dormitorio era dramátiva: Santiago Pérez, su hijo, estaba con el ojo ensangrentado. Al parecer su amigo había estado “jugando” con el rifle de aire comprimido y disparó. El balín le pegó en el ojo a Santiago, provocándole una grave herida.
El niño fue trasladado primero al hospital Schestacow y luego al Notti, donde intentaban salvarle el ojo.