Lo que empezó como un grave caso de secuestro terminó siendo una farsa, todo relacionado con una infidelidad.
El curioso hecho comenzó ayer alrededor de las 13.30, cuando un joven de 30 años residente en el barrio San Pedro de San Martín, y dueño de una despensa, recibió un llamado anónimo de un hombre, que le explicó que tenía secuestrada a su pareja y le pidió una importante suma de dinero para su liberación.
Inmediatamente, el hombre se dirigió a la Oficina Fiscal nº 12 donde radicó la denuncia por secuestro. Como se trata de un delito federal, la causa fue derivada a la Fiscalía General nº 1, desde donde se instruyó a la Unidad Investigativa de San Martín que investigue a fondo.
Los investigadores realizaron durante todo ese día distintas averiguaciones en la zona, se entrevistó a los familiares y amigos de la mujer, donde se supo que la víctima tiene 36 años y tenía tres hijos, los cuales estaban al cuidado de una amiga. También se supo que la mujer vivía con el despensero.
Esta mañana, se informó a la Policía que una mujer con las características de la secuestrada se encontraba caminando en la zona de la Ruta Nacional 7 y calle Leiva de Las Catitas (Santa Rosa). Una vez identificada, la fémina fue trasladada a San Martín, donde se le realizaron una serie de preguntas. Ante la noticia, la Fiscalía Federal solicitó la movilización de la mujer a Mendoza.
Una vez en nuestra ciudad, la víctima se sometió a un extenso interrogatorio de los miembros de la Fiscalía. Durante la misma, la mujer fue entrando en un revuelto de contradicciones, hasta que se quebró y confesó: toda la historia del secuestro estaba armada, y había actuado en complicidad con otro hombre (quien sería su amante) para sacarse a su actual pareja "de encima".
Ante esta confesión, la Fiscalía Federal decidió cerrar el caso y trasladó la investigación nuevamente a la Oficina Fiscal nº 12 de San Martín. Mientras tanto, se supo que la mujer no quedará detenida, pero correrá riesgo de que el Estado le inicie acciones legales pertinentes.