La indignante trama de una estafa a la mendocina

Un conocido empresario, víctima de una enfermedad terminal, fue estafado por sus propios amigos. Una historia que merece ser contada para desnudar la peor cara de la corrupción.

Foto: web
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“Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada”. La frase pertenece a Edmund Burke y tiene una vigencia que supera el paso del tiempo.

En Mendoza, un curioso expediente judicial da cuerpo a ese dogma de una manera que no deja de provocar indignación.

Fue iniciado a raíz de una situación que le toca vivir a Carlos Cippitelli, dueño del Club del Parque de la Ciudad de Mendoza, y el Gimnasio Club del Parque Palmares.

Antes que nada, debe contextualizarse la situación: Carlos sufre hace varios años una enfermedad neurológica que se llama Esclerosis Lateral Amiotrófica, que lo obliga a vivir en una silla de ruedas.

En estas horas, su cuerpo languidece al igual que su exitosa empresa. Se trata de dos gimnasios que supieron trabajar “a full” todo el día.

Es que, mientras él sufre los embates de su patología, varios de sus ex amigos no dudaron en sacar ventaja de la situación e intentaron estafarlo. Se trata de Enzo Storani y María Leticia "Marilé" Blanco.

La historia empezó cuando puntuales alumnos de los gimnasios de Cippitelli aparecieron con cuotas impagas a pesar de haber abonado las mismas. Al mismo tiempo, en el gimnasio de Palmares se detectó que asistían más personas que las que Storani y Blanco hacían figurar en sus rendiciones. Por ello se designó a un “administrativo” para que se hiciera cargo de la recaudación de Palmares. 

En el gimnasio Club del Parque del Círculo Medico ocurría lo mismo: Blanco era la encargada de la administración de ambos establecimientos, llevando los papeles al estudio contable.

A partir del agravamiento de la salud de Cippitelli, simultáneamente se agravó su situación económica: hay que considerar que el manejo de sus ingresos y finanzas dependían de estas dos personas, pero principalmente de Blanco.

Al desplazar del manejo de dinero a esta última —junto a Storani—, comenzaron los problemas. A mediados del año 2011, Cippitelli, por su estado de salud y por necesidad económica, vendió su casa ubicada en el Barrio Palmares de Presidente.

Luego de advertir groseras irregularidades en el manejo de la administración de los bienes y negocios de Cippitelli, ante la negativa a reiterados pedidos de rendición de cuentas que se le efectuaran sin respuesta alguna, con fecha 29/05/2012 se le envió a Blanco una Carta Documento mediante la cual se le requirió rendición de cuentas entre otras cosas de las cuenta corriente del Club del Parque. También de una caja ahorro en pesos y en dólares que Cippitelli había abierto en forma conjunta con Blanco atento la imposibilidad del primero de hacer trámites bancarios por sí solo.

Entre otras cosas, aparece la rendición del dinero producto de la venta de la casa de Cippitelli, el cual le fue entregado a Blanco para que lo depositara en la caja de ahorro en dólares arriba mencionada. Es una orden que la mujer jamás cumplió.

Para entender de qué va la cosa, baste mencionar que la rendición de cuentas de la caja de ahorro en dólares efectuada por Blanco mediante notificación notarial de fecha 08/06/2012 arrojó la siguiente particularidad:

a)-Que desobedeciendo la orden de su empleador Cippitelli, en el sentido de que no depositó el dinero en la Caja de Ahorro en Dólares, argumentando hechos y circunstancias falaces (cartas documentos y posibles embargos) para tratar de justificar el motivo por el cual el dinero (u$s68.375.-) no fue depositado en la caja de ahorro en dólares de C.G.C. y por ello se lo había llevado a su domicilio y lo peor;

b)-Declara Blanco que dicha suma de dinero (u$s 68.375) le fue sustraída en un robo a mano armada acaecido en su domicilio particular conforme consta en Expte NºP-85523/11.

De la compulsa del expediente penal en cuestión surge claramente que la Blanco mintió, toda vez que no acreditó de ningún modo que le hayan sustraído dicha suma de dinero.

Por ello, tanto Storani como Blanco fueron imputados por los delitos de administración fraudulenta en los autos Nº P174707/12 en la Fiscalía de Delitos Complejos a cargo del Dr. Daniel Carniello.

La carátula del expediente es "Fiscal contra Blanco Napoletano, María Leticia y Storani Pérez, Enzo por administración fraudulenta".

Un último dato: Storani tiene hoy un gimnasio en el cual Blanco trabaja a su lado. ¿Qué mejor final para esta cruel historia?