En una nueva denuncia del programa Periodismo para todos, Antonio Cañas, el hombre que construyó la casa de descanso del matrimonio, afirmó que el ex presidente le había pedido que hiciera un lugar especial para guardar documentos y dinero.
Sus palabras se suman a la denuncia que ya había hecho la semana pasada Eduardo Arnold, ex vicegobernador de Santa Cruz, que abandonó el kirchnerismo.
Según el detalle de los planos que mostró Lanata, en la planta baja de la casa, al lado de la escalera principal, se ubica la bóveda. Cañas, que firmó los planos originales de la casa, contó que había escuchado una conversación en la que la mano derecha y administrador del complejo hotelero Los Sauces, Ricardo Barreiro, decía que iba a comprar una puerta blindada de 13.000 dólares para ese lugar.
El detalle de los planos muestra que la casa de la Presidenta tiene una planta baja que funciona como subsuelo, con una sala de máquinas, otro recinto con un gimnasio y la ahora famosa bóveda. En el primer piso están el desayunador, el comedor, la cocina y el living, mientras que en la parte superior hay un escritorio, el cuarto matrimonial y un cuarto más para la hija del matrimonio, Florencia Kirchner. En el dormitorio de la Presidenta hay un vestidor y un baño en suite que incluye un hidromasaje.
Según el testimonio de Cañas, Barreiro fue quien pidió que se agregara un cuarto reforzado con hierro y hormigón para guardar documentos, y reveló que fue por eso que se modificó la ubicación de la escalera.