Los grandes empresarios sueñan con ser los dueños de una isla propia, donde salgan de sus mansiones y puedan disfrutar del mar para ellos solos. Para eso, ya está de moda el negocio millonario de vender islas, desde Escocia, pasando por el Caribe y hasta el Delta del Paraná.
La oferta más rerciente fue la de la pequeña isla escocesa de Tanera Mor, en el noroeste de Escocia, salió a la venta por 2,5 millones de libras esterlinas (casi 3 millones de euros), acaba de confirmar la inmobiliaria CKD Galbraith.
La misma fue poblada por los vikingos -que aparecieron en la escena política europea con el saqueo del monasterio de Lindisfarne en el año 793 en el norte de Gran Bretaña- esta isla casi desierta de apenas 3,2 kilómetros cuadrados y que sólo tiene una oficina de correos y una cafetería.
Hasta la fecha, Tanera Mor pertenece a una familia que la compró en 1996, tras vender su granja en Inglaterra, y que ahora la pone a la venta, publica BAE.
"Esperamos que quienquiera que posea la isla, en el futuro mantenga tan buenas relaciones con la comunidad local como las que hemos disfrutado nosotros en estos 17 años", declaró la propietaria.
Según el informe que publica el sitio Minutouno.com, Toronto, Canadá, es la sede física del sitio web Private Islands Online, una de las más grandes agencias especializadas en la venta de islas privadas, con un catálogo de 550 islas en el mundo entero.
Según Nicolás Mugni, de la agencia "Dominios de Grecia", el mercado total está constituido por "60 a 70 islas, pero no en todas se puede construir", lo que limita el mercado a una "decena de bienes".
Su catálogo comienza a 3 millones de euros "por una isla donde se puede construir, pero situada en un lugar remoto", y hasta 45 millones de euros por una isla más grande, "más bien destinada a un desarrollo turístico".
Se trata de "un mercado pequeño, no hay muchos clientes potenciales", subraya Mugni, quien dice trabajar esencialmente con "hombres de negocios". La última transacción que realizó fue una isla por 5 millones de euros, en 2009.
Este año, un cliente francés está negociando la propiedad insular de un aristócrata griego, que los propios Beatles intentaron adquirir. Con una base de 18 millones de euros, hay espacio para regatear.
En Argentina
En nuestro país se ofrece el escenario del Delta del Paraná con frutales y frondosas arboledas.
Un aviso online en un sitio comercial promociona una porción de tierra insular de 10 hectáreas con 800 metros de costa, ubicada en el río Carapachay y Canal Ortiz (esquina), ubicada a 20 minutos del Puerto de Frutos de Tigre. Sin precio a la vista, aunque apuntan que aceptan pesos y puede visitarse en días de semana, es la atracción local.