Una investigación publicada por Federico Fahsbender en el último número de revista Noticias revela que el pasado 17 de abril, Raúl Moneta, fue internado en la clínica FLENI de Belgrano.
Los síntomas según la publicación eran intensos: hipertensión arterial, incontinencia urinaria, fiebre alta. Permaneció allí tres días. No habría sido la primera vez: fuentes cercanas a la institución hablan de otras internaciones en febrero y marzo, por trastornos neurológicos con síntomas como bradipsiquia –caracterizado por la lentitud de pensamiento–, y disprosexia, una alteración de la conciencia en donde se dificulta fijar la atención.
Pero en febrero, según Noticias, tras un test que Moneta mismo autorizó, se hizo un descubrimiento inquietante: un extraño virus. El directivo de uno de sus medios apunta: “Lo que sabemos es que le afecta la médula ósea, esa es la versión oficial acá. Cerró el círculo, sólo habla con sus hijos. Acá va a haber cambios”.
Moneta se dejó ver por última vez en las oficinas de su grupo empresarial en Puerto Madero hace más de 60 días. Sus hijos Raúl Cruz, Belisario y Faustino tomaron el control de sus negocios. Fuentes cercanas los definen claramente: “Ninguno comparte el amor por la intriga política de su padre y sus tratos con la Casa Rosada”. Y una voz con cargo alto en el grupo agrega: “A ellos no les gusta el lío. Quieren alejarse de la política, facturar y punto”.
Ante las preguntas de Noticias sobre la salud de Moneta y el nuevo estado de sus negocios, la respuesta oficial del Grupo fue críptica: “Sin comentarios”. La paleta de medios y de otros emprendimientos de Moneta es amplia: controla radios como Rock & Pop, Metro, Blue, Splendid y la revista El Guardián, más apuestas como la ganadera Estancia La República y la nueva firma del grupo, la empresa de logística Tractus.
La extraña enfermedad de Raúl Moneta
El empresario sufre un raro virus y está alejado del poder, según publica revista Noticias. Giro empresarial a cargo de sus hijos.