El marido la apuñaló pero ella pide que lo liberen

Fue después de una discusión por celos. El hombre la apaleo y la acuchilló. Antes, la había golpeado a puñetazos. Ocurrió en Villa María.

Una mujer pidió ante la Justicia de la ciudad cordobesa de Villa María que libere a su concubino, quien fue condenado a prisión por herirla de cuatro puñaladas en medio de un hecho de violencia de género, al aducir que ya lo perdonó y que lo ama.

Sin embargo, el hombre fue condenado a cuatro años de prisión por los delitos de "le­sio­nes le­ves", "ame­na­zas", "coac­ción agra­va­da" y "agre­sión con ar­ma". "Es mujeriego, pero no aceptó quedarse solo y por eso hizo lo  que hizo. Es un enfermo de los celos, pero es mi marido y lo amo", dijo la mujer en su declaración, en la que aseguró que quería que el agresor retornara con ella y sus hijos.

El pedido fue formulado por Patricia Carriazo en beneficio de su pareja, el camionero Fabián Loza, de 34 años, para el cual el fiscal de la causa, Francisco Márquez, había formulado una  acusación por los delitos de "intento de homicidio, lesiones y amenazas".

"No tiene que estar más preso", sostuvo ante los encargados de la causa, que finalmente no pudieron probar que el hombre haya intentado matar a su mujer, por lo que le correspondió una pena con la que, en caso de tener buena conducta, sólo tendría que cumplir dos años y ocho meses de prisión efectiva.

En octubre de 2012, tras descubrirlo en una infidelidad, Carriazo le dijo a Loza que se quería separar, lo que originó una violenta discusión de pareja.


En ese momento, Loza le aplicó a la mujer varios puñetazos y  cuatro puñaladas, dos de ellas en el abdomen, otra en el cuello y una cuarta en el mano, por lo que cayó herida en medio de un charco de sangre.

Enseguida, fue el propio Loza el que llamó a la Policía y  denunció: "Maté a mi mujer", al creer que la había asesinado.

Sin embargo, la víctima fue llevada al hospital local, donde tras unas pocas horas pudo recuperarse, mientras el camionero quedó detenido.

Según se pudo develar en el juicio que se sigue por el caso, dos años antes Loza la había agredido con un palo y ella decidió no denunciarlo.

En el 2007, el mismo agresor había protagonizado un hecho similar pero con una pareja anterior.

"Lo amo y quiero que esté conmigo y mis hijos, que lo necesitan mucho", dijo Patricia ante el tribunal, a pesar de todo.