Hoy al mediodía se realizó el homenaje al último asesinado durante la dictadura militar, el gremialista minero José Benedicto Ortiz. Por ello, la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza decidió nombrar al nuevo boulevard que se encuentra en calle Mitre, entre Colón y Pedro Molina, con el nombre del sindicalista, colocando una placa en el mismo sitio donde fue mortalmente herido.
En el acto se hicieron presentes la esposa de Ortiz, Blanca Villegas; sus hijos, Raúl y Ana Ortiz; otros familiares y amigos. Mientras que también estuvieron encabezando el homenaje el intendente Víctor Fayad, el secretario general nacional del gremio La Bancaria Sergio Palazzo y el presidente del Consejo Deliberante de la Ciudad Rodolfo Suárez.
Además, se destacó la presencia del ex gobernador Roberto Iglesias, quién se encuentra cada vez más alineado con Fayad en la UCR frente a la actual conducción partidaria.
En primer lugar, tomó la palabra Raúl Ortiz, quién agradeció la presencia de todos, y la colaboración de la Municipalidad y de La Bancaria, y los distintos gremios que hicieron posible este homenaje. Además dijo que "estoy muy orgulloso de ser hijo de José Benedicto Ortíz" y remarcó que su familia seguirá buscando justicia.
Luego, prosiguió el bancario Palazzo, quien en principio se dirigió a la familia Ortiz para pedirle "disculpas por tan postergado homenaje. Creo que deberíamos todos recordar a Ortiz como un compañero que dejó su vida para que el resto de los trabajadores pudiéramos seguir en democracia y en libertad peleando por nuestros derechos".
"Muchas veces, cuando se construye la historia, pareciera ser que el movimiento obrero queda relegado y postergado como un actor secundario en el reparto de la lista contra la dictadura militar. No se trata de hacer una cuenta numérica de cuántos estuvieron de un lado y del otro, se trata que se pide respeto para el movimiento obrero cuando se construye el relato de quienes lucharon por la recuperación de la democracia", indicó.
También criticó a la Justicia de aquella época, por encubrir a los militares, y recordó que "hubieron hombres del aspecto civil compartiendo con la dictadura militar; y que quisieron obligar a su viuda (Blanca) a elaborar una carta diciendo que nada tenía que ver el gobernador de aquel entonces con el fallecimiento de Ortiz".
Por último, el intendente Fayad recordó los hechos que sucedieron el 30 de marzo de 1982 en la misma esquina donde se realizó el homenaje: "Un sector importante de la sociedad argentina convocó a un paro y movilización con el reclamo de pan, paz y trabajo. Dentro de ese reclamo, también había un mensaje político para la dictadura".
Incluso señaló que "las responsabilidades fueron mucho más abarcativas", y enumeró a los medios de comunicación, la Justicia y la Iglesia.
Además, hizo referencia a cómo influyó la guerra de Malvinas durante los días posteriores: "La dictadura siguió demostrando la crueldad que la caracterizaba, que a los dos días después, dio ese (titubeo) gesto de un ebrio, loco y soberbio (Galtieri) de poder, de meter al pueblo argentino en una guerra".
Finalizando su discurso, Fayad les dio un mensaje a los jóvenes: "Sepan que la democracia no fue gratis en el pueblo argentino. Más allá de las vicisitudes que vivimos, sepamos también que la democracia exhibe sus lacras sobre todo en estos tiempos".
Por último, se descubrió la placa conmemorativa, la cual se encuentra en el extremo sur del nuevo espacio, justo en la intersección de Mitre y Pedro Molina, donde José Benedicto Ortiz fue la última víctima fatal de una dictadura que contaba sus días finales.