Jorge Milton Capitanich es contador público. Gobierna la Provincia del Chaco desde el año 2007 y es uno de los pocos mandatarios que tiene acceso directo a la presidenta Cristina Kirchner.
A pesar de que hoy se declara oficialista, a inicios del año 2002 fue Jefe del Gabinete de Ministros de Eduardo Duhalde. Su nombre no está exento de escándalos: desde su participación en el Schoklender-gate hasta su roce en la causa que investiga a Lázaro Báez y el supuesto manejo de dinero K. El periodismo no le pierde rastro.
Tal vez por eso es que Capitanich haya impulsado un debate acerca de la ética periodística en las últimas horas, sosteniendo que los actores vinculados a la opinión pública debían "estar sujetos a un control popular".
Sus palabras no dejaron de provocar molestia y el escándalo se hizo carne casi inmediatamente. ¿Debe el periodismo ser controlado por la ciudadanía siendo que su profesión es privada? ¿Por qué molesta tanto el trabajo del hombre de prensa al mandatario chaqueño?
Es absurdo comparar a un mandatario de la voluntad popular, que maneja dineros públicos, con un periodista que se mueve en el ámbito privado que no busca representar al pueblo.
¿Capitanich refleja el pensamiento del kirchnerismo? Es imposible decirlo con certeza, aunque sus ideas se asemejan peligrosamente a la idiosincrasia oficial. Ergo, cabe sospechar que sus palabras no han sido espontáneas sino más bien parte del avance K contra el periodismo crítico.
Por ello, ni más ni menos, merece ser el personaje del día.
Personaje del día: Jorge Capitanich
El gobernador de Chaco y directivo de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA), abogó por un "debate acerca de la ética periodística" y sostuvo que los actores vinculados a la opinión pública debían "estar sujetos a un control popular".