Foto publicada por Jornal do Brasil.
Una discusión entre el chofer de un colectivo y un pasajero derivó en que el vehículo cayera desde un viaducto a una de las principales avenidas de Río de Janeiro, con una consecuencia de al menos siete personas muertas y nueve heridas.
En un comunicado, Defensa Civil y Bomberos comunicaron que las nueve personas heridas habían sido trasladadas a hospitales, pero no hubo más información respecto de su estado general.
Aparentemente, un pasajero que no había pagado su pasaje se habría puesto a discutir con el conductor, lo que generó que este perdiera el control del colectivo, levantando más de veinte metros de guardarrail y cayendo desde una altura de 15 metros a la Avenida Brasil, una de las principales vías de acceso a la ciudad en el barrio Ilha do Governador, cerca del aeropuerto internacional de Río de Janeiro.
Las huellas de la catástrofe podían verse en el asfalto, donde había importantes manchas de sangre. El accidente también generó el cierro del acceso, por lo que se produjeron extensos embotellamientos.
El operativo de rescate de las víctimas y control de la situación incluyó varias ambulancias, vehículos del cuerpo de bomberos y helicópteros, mientras que cientos de vecinos rodearon el sitio del accidente.
Algunos de los cadáveres que aún no habían sido evacuados fueron colocados en sacos negros junto al vehículo accidentado, cuya parte superior quedó casi completamente destruida.
Brasil es el quinto país del mundo y primero en Latinoamérica en muertes por accidentes de tránsito, según datos de la Organización Mundial de la Salud, y según los datos, 117 personas murieron en promedio cada día durante 2011 en este tipo de accidentes.