Calmo día de furia

Las principales ciudades del país vieron colmadas sus calles por manifestantes que se oponen a la política del Gobierno Nacional.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

La convocatoria al 18A tuvo una amplia repercusión en varias partes del país, con importantes focos en las principales ciudades del país.

Mendoza no fue la excepción, y en las calles céntricas de la ciudad se congregaron unas diez mil personas, mientras que las estimaciones en Plaza de Mayo hablaban de casi cien mil personas.

En Mendoza, fueron varios los dirigentes políticos que se reunieron con la gente para hacer oír sus reclamos, entre otros, los radicales Luis Petri y Patricia Gutiérrez y el demócrata Carlos Aguinaga, mientras que en Buenos Aires estuvieron en las calles Sergio Bergman, Ricardo Alfonsín, Victoria Donda, Ricardo Gil Lavedra, Lilita Carrió y Pino Solanas, entre otros.

Durante la movilización, en varias partes del país se hizo escuchar el reclamo para todo el marco opositor con la consigna de la unión. Una fuerza opositora que pueda vencer al kirchnerimo en las próximas elecciones era el pedido de muchos de los manifestantes.

Y si bien los reclamos de la gente, como en las marchas anteriores, abarcaban varios tópicos, hubo dos que se elevaron por sobre el resto: el del fin de la corrupción y el del rechazo a los proyectos que el Ejecutivo presentó en el Congreso para modificar la Justicia.

Impregnados por la coyuntura, los manifestantes orientaron  varios de los pedidos a los temas que esta semana han sido tapa de los diarios nacionales.

En la movilización de hoy, como en la del 8N, las expresiones contra las políticas del Gobierno nacional comenzaron antes de lo pautado para Argentina, pues las primeras manifestaciones se produjeron en el extranjero.

Argentinos de Londres, Madrid, Barcelona y Miami, entre otros, también se hicieron notar.

Al parecer, no hubo, como en el 8N, manifestaciones de violencia, o al menos hasta el momento al menos no han sido informados. Las únicas denuncias que hubo hasta el momento fueron las de Cynthia García, quien sostuvo que los manifestantes no le habían permitido trabajar como movilera durante la marcha.

En apariencia, fue un calmo día de lucha.

Desde el aire

Mientras todo esto sucedía en las calles de las principales ciudades del país, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en viaje a Ecuador, donde participará en una reunión de la Unasur, emitió varios mensajes a través de su cuenta de Twitter.

“Restan 2 hs. De vuelo para llegar a Lima”, fue el último tuit que envió, a eso de las 22.30. Pero antes había escrito sobre la asunción de Maduro en Venezuela, algunos recuerdos de reuniones anteriores con los presidentes latinoamericanos, la visita al lugar donde descansan los restos de Hugo Chávez y algunas acciones de gobierno.

En ningún momento se refirió a lo que sucedía en el país.

El consejo de un intelectual

En una entrevista ofrecida a La Once Diez, el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González, sostuvo que "es necesario" que el Gobierno "tome en cuenta” los reclamos de hoy. 

"Hasta el momento, de las grandes movilizaciones en Argentina, como en el mundo, hechas a través de las redes mediáticas o las sociales, no acostumbran a generar grandes liderazgos. Así pasó en otros países muy lejanos”, expresó González, integrante de Carta Abierta.