La condena fue dictada por la Cámara Primera del Crimen de Córdoba y recayó en Sebastián Peralta, de 28 años, sentenciado por el homicidio de la profesora de inglés Laura Giacomelli, de 36, cometido el 15 de abril de 2011 en la casa de la víctima, en el barrio Alejandro Centeno de la ciudad de Córdoba.
El jardinero había concurrido a la vivienda para cobrar un trabajo realizado en esos días y, aparentemente, fue sorprendido por la víctima cuando robaba un teléfono celular y una cámara fotográfica.
En esas circunstancias, el acusado tomó un elemento corto punzante y produjo un profundo corte en el cuello de la mujer, lo que le provocó la muerte.
El acusado vivía cerca de la casa de Giacomelli, hacía donde se encaminó la investigación, aunque los policías no lo hallaron cuando fueron a buscarlo.
Quince días después, Peralta fue capturado cuando salía de la casa de su madre en otro barrio de la ciudad de Córdoba.
Testimonios de personas que lo conocían y que aseguraron haberlo visto tras el crimen, el hallazgo en su poder del celular robado a la profesora y pruebas de ADN halladas en la escena del crimen fueron algunos de los elementos que llevaron a los camaristas a dictar un fallo unánime de prisión perpetua contra el jardinero, en un debate que se desarrolló con la participación de jurados populares.