Julián Álvarez uno de los grandes beneficiados de la militancia de La Cámpora. Es abogado especialista en filosofía del derecho y militó en sus años de estudiante de la UBA junto a Mariano Recalde. Trabajó en la Anses durante 6 años y ostenta en la actualidad el cargo de secretario de Justicia en un nombramiento que provino de la mismísima Cristina Kirchner y que captó la atención pública no por haber accedido a ese cargo con tan solo 29 años, sino porque fue uno de los integrantes de la lista de pasajeros VIP del avión chárter de Aerolíneas Argentinas que en octubre de 2009 viajó a Uruguay para ver el partido de la selección nacional en las eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica.
En los últimos días, Álvarez cobró notoriedad en el marco de la polémica reforma judicial que impulsa el kirchnerismo. Junto a Julio Alak fue uno de sus principales defensores. "Este proyecto no cercena los derechos de los ciudadanos", advirtió en las últimas horas sin que nadie le hubiera preguntado nada al respecto.
No es menor el hecho de que esas palabras hayan sido pronunciadas por un funcionario que ha sido acusado por diversos referentes judiciales —principalmente fiscales— de presionar a los jueces federales, de la mano de otro conocido operador: el auditor Javier Fernández. ¿Cómo concebir que hable de democratización aquel que está sospechado de no dar libertad a los magistrados argentinos?
Es imposible hablar de una justicia mejor mientras no esté depurado el fuero federal, aquel que juzga la conducta de los funcionarios públicos. Magistrados de la talla de Norberto Oyarbide, María Romilda Servini de Cubría y Luis Rodríguez, son la postal de la decadencia judicial vernácula. Ello obliga a preguntarse: ¿Por qué no avanza sobre estos la Presidenta de la Nación? ¿No sería acaso la mejor muestra de democratización?
"Se trata de una iniciativa amplia que le pone luz a los mecanismos opacos", dijo Álvarez a la hora de describir la esencia de la reforma judicial del kirchnerismo. Fue toda una definición, pero no responde a la principal duda: ¿Por qué no se hizo antes? ¿Hubo que esperar diez años para descubrir que la Justicia no funciona como corresponde?
Ya lo dijo alguna vez Jean De La Bruyere: “Una cualidad de la justicia es hacerla pronto y sin dilaciones; hacerla esperar es injusticia”.
Personaje del día: Julián Álvarez
El viceministro de Justicia, miembro de La Cámpora, es uno de los más vehementes defensores de la polémica reforma judicial que impulsa el Gobierno. La paradoja de hablar sobre “democratización” y, al mismo tiempo, presionar a los jueces.