La decisión se tomó durante la cena “azul” de anoche en Buenos Aires y rápidamente ganó las redacciones. Los azules decidieron romper el bloque en ambas cámaras legislativas de Mendoza. Supuestamente, lo hacen por el avance del vicegobernador Ciurca sobre sectores internos, enojados también con Alejandro Abraham.
Las acciones de los azules no son inocentes. Tampoco gratuitas. El gobernador quedará con un bloque reducido en el momento en que enfrenta las paritarias. Por más que la ruptura no es en lo formal con Paco Pérez, en lo político debilita al partido del gobierno.
Está bien que el peronismo se apresta a dirimir sus internas, que no deben ser más allá de mediados de mayo, ya que en agosto serán las primarias. Pero esta ruptura, esta escisión del bloque llega en momentos complicados.
Hay mucho nervio en el peronismo hoy. El senador Adolfo Bermejo, azul de paladar negro, fue la voz cantante en esta historia. Lleva el peso de la decisión y es quien la explica a los medios.
Habrá que ver si esto tiene final feliz, o si debajo de la superficie hay más indicios de enojo. ¿La decisión del gobernador de cegar los pozos dados de forma irregular por Irrigación, bastión azul durante la época de Jaque, habrá tenido que ver? En política, todo es posible.