Generaciones enteras estarán pendientes esta noche de las ocurrencias del Sr. García. Charly, así, a secas, y en pleno proceso de recuperación, estará hoy en el Frank Romero Day.
Las visitas de Charly a esta provincia nunca pasan desapercibidas. Alguna vez dijo que era una provincia pacata. En 1987, en nuestra provincia, se bajó los pantalones cuando le gritaron “puto”. Lo hizo alguien del público y él se tiró del escenario a golpearlo. Cuando la seguridad lo devolvió al escenario se bajó los pantalones. Antes insultó a las 3.500 personas que estaban en el estadio, proclamó a los gritos su carácter de homosexual, se tomó los genitales e invitó a todos a acercarse él para realizar un acto sexual. A raíz del escándalo estuvo detenido durante 24 horas en dependencias policiales de la ciudad. Lo acusaron de "conducta obscena".
En 1998 volvió y se alojó en el noveno piso del hotel Aconcagua. Una mañana se arrojó por la ventana, a la vista de todos, hacia una pileta en la que hacía pie. No se murió de milagro. En el año 2000 vino otra vez, pero fue detenido por agredir a una mujer a la que le tiró una silla y un vaso por la cabeza en el boliche La Reserva. Un juez mendocino le imputó los delitos de abuso deshonesto y lesiones leves. “La culpa la tienen estos forros”, gritó el músico señalando a los policías. En 2007 cinco prostitutas lo denunciaron por no haberles pagado sus servicios personales. Un año después destrozó dos habitaciones del hotel en el que se alojaba.
En estos años ha vuelto a tocar en Mendoza, mucho más tranquilo y sin escándalos. Esta noche habrá un desafío mayor. Tendrá público de rock pero también el habitual de la Vendimia. El sr García, otra vez entre nosotros.