Cristina lo hizo. A pesar de las especulaciones de propios y ajenos, la Presidenta logró que el papa Francisco la recibiera este lunes antes que a cualquier otro mandatario.
La foto de ese encuentro es elocuente per se y ya recorre los portales de los principales medios de todo el mundo. Su significado ostenta una relevancia que solo los medios argentinos pueden mensurar en su totalidad. ¿Cómo entender la importancia de un encuentro que se da luego de tantos años de virulencia recíproca entre la mandataria y el sumo pontífice?
La distensión de esta mañana podría parecer forzada, pero es distensión al fin. La imagen de ese encuentro ayudará a terminar de sepultar todas las diferencias que se han evidenciado en los últimos días entre los grupos ultra kirchneristas y aquellos más cercanos al peronismo tradicional.
Con ese inconveniente resuelto, solo queda una duda en el aire: ¿A quién le sirve más la foto de esa cumbre, a Cristina o a Francisco?
En realidad, le sirve a ambos. A Francisco, para mostrar que está dispuesto a poner la otra mejilla a pesar de los agravios oficiales que recibió en las últimas semanas; a Cristina, para mostrarse abierta y dialoguista, y ganar así las portadas de todos los diarios.
Independientemente de esto último, es dable esperar que a partir de ahora la relación entre el sumo pontífice y la Presidenta retome los carriles de diplomacia y cortesía que nunca deberían haberse abandonado.
Si ello ocurre, esto servirá no solo a los intereses de Cristina o Francisco, sino también al de todos los argentinos.
Personaje del día: Cristina Kirchner
A pesar de los roces preexistentes, la Presidenta logró encontrarse con el papa Francisco antes que ningún otro mandatario. Una foto que les sirve a ambos, pero principalmente a todos los argentinos.