El mendocino que actuó en la segunda parte de "300"

Álvaro Bianchi es personal trainer, experto en crossfit y trabaja desde hace siete años entrenando a la policía de Mendoza.

Foto: Gentileza
Foto: Gentileza

 El mendocino Álvaro Bianchi visitó la Redacción de MDZ Online y MDZ Radio para contar la peculiar experiencia y el camino que lo llevó a desempeñarse como doble de riesgo en la segunda parte de la película "300". Además, brindó pormenores de la técnica del crossfit, de la cual es experto. 

- ¿Cómo te iniciaste en esta particular técnica?

- Siempre me gustó el deporte y me incliné por las artes marciales. Tenía un amigo, Guillermo, compañero de aikido, que viajaba y afuera entrenaba en esta técnica denominada crossfit. Guille fue doble de riesgo en films de EE.UU., el me adentró en ese mundo.

Soy personal trainer y me desempeño como entrenador oficial de la policía de Mendoza. Hace siete años atrás empiezo a trabajar en la policía, entrenando a cierto personal policial. Manejo armas, esposamiento, etcétera, más allá de lo que es defensa personal.

Me gusta aclarar que mucha gente confunde que darle a la policía clases de defensa personal tiene que ver con el karate o el boxeo; pero en realidad en la defensa personal entra todo lo que es un sistema de entrenamiento especial, ya que un policía cuenta con elementos distintivos, como el chaleco antibala, las esposas, y el uso de armas, dentro del marco legal.

Mi trabajo no tiene que ver con “enseñarle a pelear” a la policía, sino en darle tácticas defensivas y técnicas de control sobre las personas. La idea es encaminarlos para que se manejen cuando se les presentan ciertas situaciones de conflicto, que se pueden solucionar sin violencia.

Junto a mi colega, viajamos dos veces a Estados Unidos para realizar entrenamientos particulares. Además yo me quedé entrenando con la policía de Nueva York en el año 2010.

Actualmente he viajado en forma particular y estuve entrenando con la policía de Miami.

Mark Twight y Álvaro, en plena filmación.

- ¿Qué es el crossfit?

- Es un tipo de entrenamiento que se crea para los grupos militares, trabajando poco tiempo con muchas pulsaciones -de 130 a 180 pulsaciones-. El entrenamiento tiene que ver con mantener todo el tiempo las pulsaciones altas. Se trabaja con peso libre –sogas, barras, pelotas de arena o medicinales, mancuernas-.Es muy dinámico y específico.

Esta técnica ha tenido gran auge en EEUU, y uno de nuestros compañeros lo adapto a la provincia con los entrenamientos particulares. Sin embargo, tengo que decir que es una disciplina demasiado exigente para alguien promedio.

Una clase normal consta de tres veces por semana de 45 minutos o 1 hora. Doy clases en el gimnasio YX, y además de esta nueva disciplina, enseño artes marciales: boxeo y taekwondo.

- ¿Cómo analizás si una persona es apta para meterse de lleno en la práctica del crossfit?

- Siempre que llega la persona, más allá de indagar cual es la vida deportiva que tiene o no, hago una prueba de resistencia, de coordinación y de aire. Eso es esencial.

Evaluar la coordinación implica hacer ejercicios muy técnicos. Gracias a esas pruebas, puedo tener un pantallazo del nivel físico de la persona.

Se trata de un trabajo rápido y sumamente aeróbico: se mezcla lo aeróbico con la parte de peso. En 45 minutos podes bajar mucho más de peso en el crossfit que en el gimnasio, ya que se queman grasas constantemente. Es, a todas luces, un entrenamiento mucho más completo.

El crossfit se ajusta perfectamente al entrenamiento militar, porque los ayuda a adaptarse a cualquier tipo de situación. Si el entrenamiento se hace en un gimnasio convencional, no se puede adaptar a una situación extrema, no se puede trasladar.

Mark Twight, una institución en el tema del crossfit, tiene records en karate y entrena muchos actores. Yo me fui a Europa a hacer cursos de perfeccionamiento, en Bulgaria. Allí entrené con Mark Twight.



- ¿Dese cuándo te gusta este tipo de ejercicio físico?

- Tengo 33 años, empecé a los 4 años con karate, a los 17 años seguí con aikido y kyokushinkai. Después me fui a España, estuve 3 o 4 meses entrenando allí. En el 2002 seguí haciendo aikido, hasta que decido cambiarme, y empezar con el taekwondo. Después se produce el viaje de mi amigo Guillermo, en donde empieza a trabajar en las películas y allí conoce a Mark y comienza a hacer el entrenamiento de crossfit.

- ¿Y cómo llegaste a ser actor y doble de riesgo en la segunda parte de la película "300"?

- Mi nombre empieza a hacerse conocido en la coreografías de peleas en algunas películas, gracias a mi amigo Guillermo. Estando yo en Bulgaria, él me llama y me dice: faltan seis personas más del grupo de doble y me pregunta si quiero ir.

Le mandé un currículum y una foto de cuerpo, me eligen, y al otro día me llama un productor para mandarme el pasaje. Estuvimos 5 meses grabando en Bulgaria. Me explicaron que todas las películas norteamericanas reducen costos cuando filman en Europa, porque a pesar de que allí tienen menos infraestructura, tienen menos gastos y están menos expuestos.
 
El primer mes y medio entrenábamos doce horas de crossfit, trabajando como dobles de riesgo. También teníamos entrenamiento de todo lo que tiene que ver con manejo de espadas y escudos, para las coreografías de peleas. El doble de riesgo también suplanta al actor, puede llega a actuar. El actor es el que pone la cara. El doble de riesgo está permanentemente frente a cámara: vos imagináte que éramos 40 tipos que hacíamos el papel de 40 mil. Eso nos diferenciaba de un extra, que por ejemplo, hacía de muerto, o de alguien que pasaba.

Fue una experiencia enriquecedora, y puedo decirte que entre los actores hay buena onda.
 
Nunca había entrenado a ese nivel, todos los dobles de riesgo son artistas marciales. Hicimos capoeira y varias destrezas marciales. A nivel entrenamiento es una experiencia impresionante. La filmación no es una cosa fácil: la gente cree que es como un juego, pero la verdad, es algo bastante complicado. Todo debía salir perfecto, si había una mínima equivocación, la escena debía repetirse.