Además de MDZ Online, la gente de MDZ Radio dijo presente en la Vendimia para todos 2013 y su "mirada MDZ" se agudizó más que nunca.
El cumpleaños 18 de la Vendimia Gay podría haber sido una gran celebración. Podría haber expresado la llegada a la madurez del pueblo mendocino que cada vez se va desprendiendo de los prejuicios, en gran parte, gracias a la notoriedad que fue tomando la fiesta que también fue madurando con los años. Pero no fue así.
Si bien había mucho para celebrar, como el hecho de que desde que Gabriel Canci se hizo cargo de la producción realzó el evento hasta lograr el reconocimiento político del mismo (primero con la puesta a metros de Casa de Gobierno y ahora con el apoyo del Ministerio de Turismo de la Provincia), la fiesta de anoche estuvo regada de errores inexplicables que dejaron en los presentes un gusto semiamargo.
¿Seis horas y media de pie? Lo primero fue la impuntualidad. En Mendoza nada suele cumplir con el horario pautado, pero una cosa es media hora de demora y otra es que un espectáculo previsto para las 23 comience a la 1:30.
Muchos espectadores, sobre todo los que tenían entradas generales sin asiento, llegaron cerca de las 21:30 para hacer la cola, con el fin de entrar a disfrutar, parados, de un espectáculo que terminó cerca de las 4. Pocos de ellos se quedaron a bailar, aunque por suerte llegó otra tanda de gente a esa hora y no fue tan notorio.
Pobre Canci. Si hay algo en lo que se destaca Gabriel Canci es en cuidar cada detalle para que todo luzca, y hay que reconocerle el gran aporte que hizo para que la Vendimia para Todos se convierta en un espectáculo cada vez más convocante. Sin embargo, en esta edición, su equipo de producción cometió tantos errores que hasta le valió el reto de Florencia de la V.
Es que ambos conductores (Canci y Florencia) tenían que compartir el mismo guión de presentación y en eso de pasárselo uno al otro se perdían el orden de “a quién le tocaba decir qué cosa”. Habían impreso solo uno. Para complicar, luego se unió Tito Bustos a la presentación de candidatos. No se sabe si la letra era muy chiquita o los lentes fallaban, pero la lectura, se hizo difícil.
A pesar de que Canci pidió a su equipo que le trajeran otro, entre buscar una computadora con impresora y llevárselo, comenzó una seguidilla de papelones: uno fue cuando Gabriel hizo la presentación de la Reina Gay que terminaba su mandato y luego de anunciarla con bombos y platillos, la coronada nunca apareció. Luego de un tiempo casi eterno, el conductor explicó que Delfina no podía subir la escalera. (¿?).
Minutos más tarde, Canci hizo referencia al show central y, tras señalar “¡con la dirección del gran Francisco Pancho Carrasco!” apareció en el escenario un hombre con capa y corona que, por supuesto no era el director del acto artístico, sino el Rey de la edición anterior, Brian Grosso. Aquí si apareció la Reina también, sin problemas para subir la escalera.
Otro momento para el olvido fue cuando subió al escenario el King Gay of the World (viene a ser el Rey Gay del Mundo), que dio un pequeño discurso serio y centrado en su tarea como embajador de la comunidad de gays, lesbianas, travestis y trans. Señaló que su tarea más importante era contribuir a mejorar la imagen de los gays y luchar por los derechos humanos y contra la discriminación. También dijo que pretendía llevar un mensaje optimista a los jóvenes gays que se sienten solos e instó a familiares y amigos a que acepten la condición de cada uno. Lo lamentable fue que el traductor parecía no saber inglés, o se aprendió otro discurso, porque le erró en casi toda la traducción.
Finalmente, en el momento de la presentación de candidatas y candidatos a la corona 2013, tanto Canci como Flor se refirieron infinitas veces a “las 8 candidatas” cuando en el escenario había siete. El público se hizo cargo de la corrección y Florencia, harta ya de tanta desprolijidad, retó a Canci: “Gabriel, ¡no sabés ni cuántas candidatas tenés! ¿qué hiciste, la echaste?” tras lo cual notoriamente ofuscado, Canci respondió que una de las chicas se había bajado de la competencia la noche anterior y dijo “yo no echo a nadie”.
Habría que ver si después de esto no firmó varios telegramas...
¿Y Candela? El último de los bloopers se produjo a la hora de la proclamación de los flamantes Rey y Reina de la Vendimia gay 2013. El productor general, muy entusiasmado, tomó el micrófono y pidió que Suyai Candela Berbel, Reina Nacional de la Vendimia, se acercara al escenario a participar de la coronación.
Grande fue la sorpresa cuando en ese momento se enteraron que la bella soberana malargüina se había retirado casi una hora antes.
Un guión repetido con excelentes bailarines. Esta edición demostró, una vez más, que Mendoza cuenta con bailarines de primerísimo nivel. Las coreografías fueron innovadoras, con alguna influencia del impacto de Fuerza Bruta y excelentemente interpretadas por todos los bailarines que demostraron mucho ensayo y compromiso.
Sin embargo, teniendo en cuenta la llegada a la madurez de esta Vendimia tan particular, un guión basado en la lucha de un homosexual por salir del clóset y enfrentarse a sí mismo y a sus padres resultó un tanto repetitivo. Después de 18 años, es un tema que ya se vio muchas veces desde muchos puntos de vista y el mismo crecimiento que tuvo la Vendimia Gay demuestra que el mensaje ha sido recibido.
En buena hora.