Debido a los aludes en alta montaña, el Gobierno promulgó el alerta naranja que coloca al servicio de agua potable en el Gran Mendoza en una situación crítica. Por el momento, las autoridades aconsejan ser muy cuidadosos con el consumo y no descartan la posibilidad de un corte como el ocurrido hace una semana si las precipitaciones se intensifican más abajo del dique Potrerillos.
Para Javier Montoro, titular del EPAS, la situación no es la misma, principalmente por el lugar donde se produjeron las precipitaciones. En este caso, los núcleos de tormenta se dieron en Uspallata y Potrerillos.
En la planta de Potrerillos, las autoridades que monitorean el agua de los ríos comenzaron a notar durante la madrugada cómo los niveles de turbiedad se volvían críticos a causa de las lluvias.
"Había que hacer maniobras para cerrar la entrada a la planta, ya que el agua -que proviene del arroyo El Salto y del río Blanco- venían con mucha turbiedad".
Según Montoro, entre las 3 y 4 de hoy, la planta de Potrerillos producía 800 litros por hora, cuando lo máximo es 1.200. A las 10, Aysam informó que se producía 600 litros en esa planta, que abastece a su vez a Alto Godoy y Benegas, cuyo funcionamiento comenzó a ser seguido por los técnicos.
El último informe de las 19 enviado por Aysam, señalaba que la planta potabilizadora de Potrerillos era la única afectada hasta el momento, con 45 por ciento de turbiedad en el agua. En otras palabras, el agua está practicamente colmada de barro.
Esto podría afectar una baja presión o falta de agua potable en los barrios del oeste de Godoy Cruz -entre ellos, SUPE, Foecyt, Los Toneles, Sol y Sierra, La Estanzuela, Los Barrancos, El Cardenal- y desde calle Cervantes a 9 de Julio y de Carrodilla a Sarmiento. Además, el servicio también podría afectarse en Capital -la zona de La Favorita-.
En la planta de Alto Godoy, las reservas llegan al 35 por ciento -lo que es crítico- y en la planta de Benegas llegan a un 50 por ciento.
Por el momento, las autoridades no descartan que pueda ocurrir un corte de agua a raíz de los aludes como el sucedido la semana pasada. Todo depende de cómo se desarrollen los núcleos de tormenta que el radar mostraba por estas horas más abajo del dique Potrerillos.
"Si aumentan esas lluvias, podrían tener problemas de turbiedad más abajo", calculó el titular del EPAS.
Por ahora, el comité de emergencia -formado por las tres empresas de agua, es decir, Aysam y las municipales de Luján y de Maipú, más Irrigación, Contingencias Climáticas y distintos ministerios- evalúa la situación "hora por hora. Si llueve más abajo del dique, puede tener problemas no sólo Aysam, sino también Luján y Maipú".
En el comunicado de prensa enviado por Aysam, se señala que el aumento de la turbiedad en el agua cruda que reciben los distintos establecimientos puede afectar el suministro domiciliario del área metropolitana. En este mismo parte, se prevé que las tormentas puedan darse en la misma zona que ocasionó la emergencia del servicio hace una semana atrás, lo que podría agravar la situación.
Desde Contingencias Climáticas aseguran que este fenómeno climático con precipitaciones intensas no se ve desde hace años en la alta montaña.
Ante este panorama, el Gobierno ha establecido el alerta naranja que impone un uso muy cuidadoso del agua potable.