Un preso de la Penitenciaría Provincial de San Luis fue asesinado a puñaladas durante una pelea. El hombre se encontraba condenado a prisión perpetua por haber violado y matado a una joven.
Fuentes policiales informaron a Télam que la víctima se llamaba Luciano Barbero (31), y cumplía pena luego de varios traslados a distintas cárceles luego de haber abusado de un interno y por su conducta conflictiva.
Barbero fue hallado con varios cortes en su cuerpo, provocados aparentemente por una chuza (cuchillo casero), que le ocasionaron la muerte por desangramiento, tras una riña en el pabellón C de la unidad 1 del complejo puntano.
El hombre fue condenado en 2002 a prisión perpetua, al ser hallado culpable junto a otro individuo de homicidio calificado, por violar y asesinar a Lorena Natalia Luján, el 30 de noviembre del 2001, en la ciudad de Villa Mercedes.
Pero al poco tiempo de ser enviado al penal, fue acusado de violar al interno Diego Armando Gallardo, quien después apareció colgado en una celda, aparentemente afectado por los vejámenes que padeció.
Esto, a lo que se suma su permanente conflictividad en la cárcel, hizo que en junio de 2002 la interventora de la institución, Cristina Mana, dispusiera su traslado a una cárcel con psiquiatras especializados en problemas de conducta.
Por ello, el sitio recomendado fue el penal de Melchor Romero, en La Plata, provincia de Buenos Aires, por contar con los requisitos establecidos. Pero una vez allí, los médicos establecieron que lo más aconsejable para el interno era estar cerca de sus afectos y sugirieron su reintegro a la Penitenciaría de San Luis.
La abogada del preso, Mónica Fernández, presentó una apelación ante el Superior Tribunal provincial, porque consideró que el joven no recibía ningún tratamiento y que había sido trasladado a varias cárceles, incumpliendo con el acuerdo.
A su favor estuvieron distintos representantes de Derechos Humanos a nivel nacional, quienes también peticionaron el reintegro del penado a San Luis, con lo que la jueza Vallica San Martín ordenó el reingreso de Luciano Barbero al servicio penitenciario local por entender que era lo que correspondía.