Dos inspectoras que trabajaban en el distrito de San Isidro fueron separadas del cargo mientras dure la investigación sobre los presuntos maltratos de maestras del Jardín Tribilín a los niños que allí asistían.
A su vez, la dirección de Educación inició ayer una denuncia penal para que se investigue a las maestras y directivos del Jardín Tribilín, que ni siquiera contaba con habilitación para funcionar y lo hizo desde 1996 hasta el viernes pasado.
La causa por la que fueron separadas del cargo las inspectoras comenzó cuando el padre de una nena hizo una denuncia presentando como prueba un audio que él mismo grabó y en el que se escucha cómo las maestras agreden e insultan a los niños.