Muerto en una heladera: sin culpables a dos meses

Los investigadores del crimen de Ariel Tapia (12), el niño hallado sin vida dentro de una heladera de tipo industrial, estiman que quien cometió el asesinato quiso golpearlo pero no matarlo.

Foto: Publicada por Tiempo de San Juan
Foto: Publicada por Tiempo de San Juan

Ariel Tapia tenía 12 años. Desapareció el pasado 1 de diciembre y fue encontrado cinco días después a sólo 60 metros de su casa ubicada en Villa Angelita en Santa Lucía en San Juan. El niño apareció sin vida en el interior de una heladera de tipo industrial en un galpón. A dos meses del crimen no hay culpables ni detenidos.

Según informó Diario de Cuyo, un golpe en bajo el mentón que le hizo perder el conocimiento y el hecho de meter el cuerpo en ese estado dentro de una vieja heladera abandonada, quizá pensando que ya estaba muerto, son acciones que, para los investigadores, indican que la supuesta intención primaria era lesionar pero no matar al jovencito.

El niño desapareció el 1 de diciembre pasado y recién el 6 de ese mismo mes fue hallado muerto a sólo 60 metros de su casa en Villa Angelita, Santa Lucía.

De acuerdo con el diario de San Juan, a dos meses del trágico hecho, para los pesquisas, esa hipótesis se refuerza con la ausencia de otras lesiones en el cuerpo del pequeño, como las causadas por golpes con algún elemento o por armas blancas o de fuego, dijeron fuentes ligadas a la investigación. 

La figura que, de confirmarse esta hipótesis, se utilizaría para caratular el caso sería homicidio preterintencional. Pues se entendería que quien lo perpetró sólo tuvo intención de golpear al niño y provocarle un daño en su cuerpo o su salud, pero no la muerte.

Y que empleó un elemento (supuestamente un golpe de puño) que razonablemente no debía provocar un resultado trágico. Para él o los posibles autores de esa maniobra representaría la posibilidad cierta de una excarcelación, siempre que el autor no sea un ascendiente o descendiente directo de la víctima, dijeron fuentes judiciales.

Esta teoría surge de un análisis parcial, pues aún resta conocer el resultado de estudios claves que se realizan en Salta, como las pericias cabellos y en supuestas manchas de sangre dentro y fuera de la heladera, como también en una remera secuestrada en la casa familiar del menor, precisaron.

Llegar a los autores es clave para el futuro de la investigación, pues entonces se podría determinar qué motivos hubo para atacar al niño y si realmente la intención no iba más allá de golpearlo. Un vecino, un hermano, la madre de Ariel y su concubino fueron interrogados por el juez Alberto Benito Ortiz con asistencia de un abogado defensor. Por ahora, son los únicos posibles implicados, pues los pesquisas sostienen que el presunto homicida del niño es alguien de su propio entorno, informó Diario de Cuyo.