Sergio Leite es la cara de la empresa Vale. Presidente del proyecto desde diciembre de 2011, cuando se lo presentaron a Cristina, es la voz cantante del otro lado del conflicto que mantiene en vilo a miles de familias en Mendoza.
Leite es ingeniero metalúrgico. Se especializó en siderurgia en Japón y posee una amplia trayectoria en el sector industrial siderúrgico de Brasil y el exterior. En Vale tuvo actuaciones en las distintas operaciones de Brasil y del mundo y fue el encargado de llevar los negocios de la empresa a China. Desarrolló además de los proyectos de Omán y el desembarco de Vale en Malasia.
Aun así, Leite tiene problemas para mantener el proyecto de explotación de sal de potasio a flote en Mendoza. La suspensión por tiempo indefinido y después de numerosas promesas de reanudación le hace un daño fuerte a la provincia. Cientos de pymes que dan servicios al proyecto de la Vale en el sur de Mendoza no van a cobrar, simplemente, porque no están trabajando. Y los empleados cobran el sueldo pero no se sabe hasta cuándo. Más allá de estos costos y de las incertidumbres, el proyecto de la Vale significa unos 6.000 millones de dólares en varios años. Es el más importante del cono sur en cuanto a inversiones. Pero la firma de capital brasileño busca ahora diferimientos impositivos, promociones, nuevas trazas del tren, o disminuir el compromiso de inversiones y ritmo de obra.
Leite debe reunirse con Paco Pérez en las próximas horas y dar alguna respuesta a una provincia expectante. Hoy, está en foco y es el personaje del día.