Pasé, miré y se lo conté a MDZ: mucha cal en la acequia

En Pedriel, Maipú, una fábrica de cal está derramando efluentes peligrosos a una acequia que conduce agua para riego. Aquí los detalles.

Un lector de MDZ, cansado de soportar una situación de contaminación ambiental que lo está perjudicando directamente, denunció al diario su largo padecer.

Frente a la finca que habita, una fábrica de cal está desde hace mucho tiempo vertiendo efluentes peligrosos al agua de la acequia que conduce el líquido vital para sus olivos.

"Hace tiempo que vengo denunciando esta situación al tomero de Irrigación y no pasa nada. Siempre me dice que la cal no le hace nada a los cultivos. Pero es tanta la cantidad de cal que tiran en el agua que todos corremos serios riesgos de contaminación y además de que se sequen los olivos que con tanto esmero venimos cuidando", se quejó Norman Luque.

Y la queja se argumentó en las fotografías que compartió con el diario donde muestra el estado en el que está el agua para riego de sus plantas y en la gruesa capa de cal que se ha formado por la gran cantidad de cal tirada en la mencionada acequia.

"En la acequia se bañan los animales que en forma instintiva hacen lo que pueden para combatir las duras jornadas de calor que hemos tenido este verano", graficó el lector, quien además se tomó el trabajo de contar con sus propias palabras el problema.

A continuación la carta del hombre:

Durante el último mes, la fábrica de cal situada en Ozamis y Videla Aranda ha estado derramando efluentes en las acequias de Cruz de Piedra. Adjunto fotos donde se ve el estado de las acequias de la finca en la que habitamos, con una capa de casi 3 cms de cal cubriendo la tierra. Cada vez que llega el agua de riego, la superficie regada queda totalmente blanca. Esta contaminación puede verificarse fácilmente siguiendo la acequia desde su nacimiento, ya que a partir de su paso por la fábrica la presencia de la cal es inocultable.

 

Habiendo hecho una queja a la Municipalidad de Maipú, nos fue comunicado que era responsabilidad de Irrigación, por lo que informamos al tomero. Hasta la fecha y a 21 días de que comenzara el problema no vemos solución. Si el problema fue puntual y se solucionó, de todos modos las acequias continúan totalmente cubiertas de cal y afectando el agua, y corresponde que limpien las acequias por el daño que provocaron. Si el problema aún continúa, corresponde el cierre de la fábrica hasta que lo solucionen, sin más.

 

Esperamos que la difusión pública de este problema ayude a que los responsables tomen cartas en el asunto. La finca está a nombre de mi suegra, Emma Nerviani de Clément, y el agua de las acequias se utiliza para el riego de un olivar centenario por lo que su calidad puede estar afectando la de las aceitunas. Asimismo, los animales de la finca se bañan y beben de esta agua, lo cual es inaceptable.