"Inaguración Barloa. Sábado 16 a las 21 hrs" (sic) rezan varias cartulinas pegadas en el nuevo frente de la mítica sandwichería ubicada a metros del zanjón de Los Ciruelos en Las Heras. La misma es propiedad de Humberto Barloa, quien empezó el año con el pie izquierdo ya que el lugar se incendió y el fuego consumió todo lo que allí había.
Hoy, el Papito está muy contento y es que después de 45 días puede reabrir el lugar al público. "Gracias a que toda la familia trabajó intensamente en la reconstrucción esta noche podremos volver a atender al público. Lo especial de esta noche serán los lomitos como siempre. Algunos músicos se han ofrecido a tocar, veremos qué pasa. Lo cierto es que estamos contentos de poder trabajar nuevamente", comentó Humberto Barloa a MDZ Online. Aunque aclaró que su idea era reabrir el viernes pasado pero, "como nos dieron la luz tarde, no tenía la bebida fría para ofrecerle a la gente".
La parrilla es más grande y tiene cerámicos.
El ex boxeador agradeció el apoyo de la comunidad mendocina y de la comuna lasherina en los días posteriores al incendio del 1 de enero. "Estuve en el local hasta las 4.45 y a la 5 de la mañana me llamaron para avisarme que se había incendiado todo. Desde ese momento recibí el cariño y apoyo de mucha gente y en especial del intendente Miranda", confió el hombre, quien hasta el momento no ha podido descubrir con exactitud que originó el fuego.
Con respecto a la inversión que tuvo que realizar en la reconstrucción expresó que "no he sacado mucho la cuenta, pero he hecho una buena inversión. Se ha hecho todo nuevo. La fachada es muy parecida a la anterior, pero adentro desde la parrilla hasta los baños es todo nuevo. Dios quiera que todo ande bien", expresó deseoso Barloa y aseguró que "los lomitos van a tener el mismo sabor de siempre. Va a funcionar igual que la otra aunque esta es más grande".
El frente quedó muy parecido al anterior.
Al parecer el secreto de los lomos está en la leña: "Acá no se usa carbón, se hace con leña de algarrobo. El sabor será el mismo de siempre", detalló el hombre.
Hasta este mediodía, la familia Barloa seguía trabajando en los detalles que faltaban para reabrir sus puertas. Algunos pintaban, otros limpiaban, mientras que los más pequeños ayudaban a ordenar el lugar.
Por supuesto que varios curiosos se acercaron y pidieron permiso para ver cómo habían quedado las instalaciones prometiendo volver para la reinauguración. Seguramente el lugar será invadido por quienes ya extrañaban los famosos lomitos del Barloa.
Barloa tiene nuevos baños con cerámicos.