Personaje del día: Norberto Oyarbide

Designado juez federal durante el menemismo, sobrevive en estos días gracias a sus polémicos fallos, los cuales suelen beneficiar al poder de turno. En las últimas horas, el magistrado refrendó su obsecuencia oficial en la causa Schoklender.

Norberto Oyarbide es un sobreviviente. Fue secretario judicial, luego fiscal y, en 1994, llegó a ser juez federal merced a las raudas gestiones de oportunos funcionarios del menemismo.

Desde ese privilegiado lugar, supo hacer zafar a no pocos referentes de la política de esos días en el marco de calientes expedientes judiciales. Uno de ellos fue el propio Carlos Menem.

En el año 1998 trascendió un video que lo golpeó duramente: fue el que lo mostraba en un prostíbulo junto a un taxi boy en una situación íntima. Lo más grave no fue esto último, sino el hecho de que el propio juez demostró ser un protector de saunas ilegales.

A pesar de aquel traspié —del cual supo sobrevivir gracias al voto de puntuales senadores del PJ, el mismo día que caían las Torres Gemelas—, Oyarbide renació de las cenizas y se rearmó a lo largo de la gestión kirchnerista.

Para lograrlo no dudó en beneficiar a los funcionarios más cuestionados del oficialismo, llegando al extremo de sobreseer al matrimonio Kirchner a fines de 2009 en el marco de un expediente por enriquecimiento ilícito que no careció del oportuno escándalo.

En las últimas horas, el magistrado decidió pedir la prisión de los hermanos Pablo y Sergio Schoklender por su participación en el escándalo del desvío de fondos en torno a la Fundación Madres de Plaza de Mayo que comanda la Hebe de Bonafini.

Ese expediente avanza lento y con erráticas medidas que no parecen encontrar coherencia alguna. Por caso, recién hoy Oyarbide llamó a declarar a esta última.  Eso sí, la citó como testigo, no como imputada.

¿Podía desconocer Hebe todo lo que ocurría a su alrededor respecto a los fondos públicos malgastados? Según las fuentes que han declarado periodística y judicialmente, es imposible.

¿Encubre la justicia —junto al poder político— a la titular de Madres? Todo pareciera indicar que sí, aunque el tiempo será el que dé crédito a las sospechas.

Mientras tanto, Sergio Schoklender asegura que las repentinas medidas de Oyarbide solo intentan tapar los escándalos que no deja de acometer Amado Boudou. Tampoco es improbable: estamos en la Argentina.

Por ello y por mucho más, merece Oyarbide ser el personaje del día. Los beneficios de ser “juez y parte”.