Cansados de la inseguridad, los vecinos de la ciudad de Rivadavia se arrimaron en buen número hasta la plaza principal y ante el intendente Ricardo Mansur y el ministro de Seguridad, Carlos Aranda, entre otros funcionarios, pidieron que se haga algo. Fueron en total unas 500 personas que aseguraron que en la zona hay un promedio de 10 asaltos por semana, muchos de ellos realizados con mucha violencia.
Mucha de la gente llegó a la plaza con algunas pancartas en las que las consignas apuntaban a darle mayor poder a la policía, a terminar con los "subsidios a la vagancia", a que los jóvenes tenían que estar en la escuela o trabajando y también señalando el asunto de que Rivadavia se estaba poniendo de pie ante tanta inseguridad, consignó el diario digital Arriba el Este.
“Nos quieren hacer creer que es una sensación la inseguridad pero sabemos muy bien que no es así, que es la realidad, porque nos están robando todos los días”, dijo un hombre, papá de una chica de 15 años a la que asaltaron hace pocos días.
Los testimonios sobre asaltos, robos e incluso violaciones se fueron sumando, mientras que el intendente, el ministro, gente de la fiscalía y algunos legisladores escuchaban. “A mí mamá le quitaron la cartera en plena calle, los corrió una cuadra, les dijo a unos policías que iban más adelante pero no hicieron nada. En mi casa ya han entrado tres veces y nunca agarraron a nadie”, dijo un hombre, y otro agregó: “Hacer una denuncia por un asalto lleva cuatro o cinco horas, parece que lo hicieran a propósito para desalentar las denuncias”.
Una mujer contó que su hija fue abusada y que tuvieron que irse de la casa porque el violador nunca fue detenido; otra recordó el trauma de perder los ahorros de toda una vida a mano de los delincuentes. “No sabemos cómo actuar, si ponernos a llorar o abrazarnos todos juntos. Les pedimos que paren con la politiquería y que hagan algo”, dijo un vecino, y agregó: “Lamentablemente, al gobierno lo veo capacitado para hacer que los pibes de 16 años puedan votar, pero no para mandarlos a la cárcel si se mandan una macana grande”.
El intendente Mansur tomó la palabra y habló de que próximamente van a llegar al departamento 30 cámaras de vigilancia y también señaló que la comuna está remplazando las luminarias de mercurio por lámparas de sodio. Los agentes fiscales intentaron defender su trabajo asegurando que hay, en promedio, una detención por día en el departamento y el ministro Aranda confesó que es necesario ajustar el sistema. “Acá somos muchos los actores que trabajamos por la seguridad: el intendente, los legisladores, los fiscales y también nosotros y es cierto que hay que aceitar el mecanismo”, dijo el funcionario provincial y prometió hacer un mayor esfuerzo.
La gente se retiró de la plaza conforme con el resultado de la manifestación, que había sido convocada por las radios, por las redes sociales y con algunos carteles pegados en la ciudad. “Esta es la primera que hacemos y queremos respuestas porque si no pasa nada, seguramente la próxima vez vamos a ser muchos más”, auguró uno de los vecinos.