La muerte de una chica de 23 años de General Lagos, atropellada por un hombre de 35 años muy conocido y cuestionado precisamente por imprudencias al volante destapó reacciones, impotencia y dolor. Hubo dos manifestaciones invocando justicia: la primera, anteanoche, con visos de vandalismo y la segunda, anoche, totalmente pacífica, según consigna el diario La Capital de Rosario.
Belén (23) trabajaba en una estación de servicios de Pueblo Esther, en la intersección de las rutas A-012 y 21. El sábado por la noche salió de trabajar y a bordo de su moto Honda 110 cilindrada volvía a su casa en General Lagos por esta última arteria, cuando a la altura del kilómetro 11,5, fue embestida de frente por una Fiat Fiorino que cruzó de carril para sobrepasar un camión. Pese a que llevaba casco, la chica murió al instante y su cuerpo quedó al costado del camino, en un alcantarilla.
El conductor de la camioneta fue liberado la mañana siguiente, mientras se realiza la investigación.
Esto generó la bronca de los vecinos que se manifestaron violentamente en la comisaría del pequeño pueblo. Además prometieron seguir pidiendo por una resolución justa de la causa.