Pisa: conocé la clave del éxito educativo de Singapur

Mérito, esfuerzo, bilingüismo, presión familiar y segregación según los resultados académicos, entre las claves. Todo se juega en la escuela primaria. Un profesor gana lo que un ingeniero.

Foto: afp
Foto: afp

No habrán análisis suficientes luego de la revelación de las evaluaciones PISA y el desempeño de la Argentina en ese informe mundial. Sin embargo, es importante conocer por qué y como ciertos países logran estar en los primeros puestos.

Tal es el caso de Singapur, donde mérito, esfuerzo, bilingüismo, presión familiar y segregación en función de los resultados académicos son las claves que explican los excelentes resultados obtenidos por Singapur en el informe PISA 2012.

Según una investigación publicada en el diario español ABC, es en la escuela primaria, al empezar la educación obligatoria, que es pública, cuando los niños se juegan su futuro académico y profesional.

Durante seis cursos lectivos, desde los 6 hasta los 12 años, los alumnos aprenden inglés, idioma oficial del país, además de su lengua materna (tamil, mandarín o malayo), matemáticas, ciencias, humanidades y artes. Al finalizar este periodo los niños se enfrentan al «Primary School Leaving Examination», una especie de reválida que evaluará sus conocimientos de lenguas, matemáticas y ciencias.

A pesar de que casi el 98% de los niños supera el examen, los estudiantes necesitan conseguir una nota alta que les permitirá elegir el centro donde cursarán sus estudios de educación secundaria.

Las 160 escuelas figuran clasificadas en un ranking, siendo la Raffles Institution, para niñas o para niños, una de las más prestigiosas ya que de ella salen los principales líderes del país.

La nota en el examen sirve también para dividir a los niños en tres grupos: avanzado, normal y técnico. Los grupos son permeables, por lo que los estudiantes pueden pasar de un nivel a otro según su progreso académico.

Los alumnos continúan con las asignaturas de primaria a las que se añade una tercera lengua, a elegir entre japonés, coreano, francés, alemán o español, idioma optativo a partir del próximo curso escolar. Después de los estudios secundarios, que duran entre cuatro o cinco años según el nivel, los alumnos pasan una nueva reválida para continuar estudios preuniversitarios o de formación profesional.

Además, en Singapur, los profesores tienen el sueldo de ingeniero. Es que solo los mejores estudiantes pueden acceder al Instituto Nacional de Educación donde se forma al profesorado, una profesión prestigiosa con un salario similar al de un ingeniero, unos 35.000 euros anuales, que se complementa con bonificaciones y beneficios en función del ranking que consiga la escuela, de los resultados de los alumnos y de la antigüedad.

Los cursos empiezan en enero, se dividen en dos semestres, con diez semanas de vacaciones, y las horas lectivas diarias son cinco para primaria y seis para secundaria. Sin embargo, la mayoría de las familias recurre a las clases privadas para que los niños consigan los niveles de exigencia requeridos.

Singapur destina un 20% de su presupuesto anual a educación, unos 7.000 millones de euros en 2013, aproximadamente un 3% de su PIB.