En medio de la ola de saqueos en diferentes ciudades del país, producto del autoacuartelamiento de las fuerzas policiales en algunas provincias, el pánico también llegó a Maipú, aunque ocasionado por una protesta de trabajadores y lejos de cualquier ilícito relacionado con atracos.
Lo cierto es que los vecinos de la zona se asustaron, previendo un posible saqueo y cerraron sus puertas.
La alarma comenzó por una serie de protestas de trabajadores de Átomo, los cuales han venido demandando -con diferentes marchas- mejoras salariales y laborales. Este sábado, decidieron manifestarse frente a varios supermercados de la empresa de Millán.
Consultado por MDZ, Guillermo Pereyra- Presidente del CEC, explicó: “Estamos yendo a cada una de las sucursales porque los compañeros nos lo están pidiendo, porque es necesario que los vecinos sepan lo que pasa, porque la condena social de la empresa por la forma en la que trata a los trabajadores también es necesaria, más allá de trabajo jurídico, en la subsecretaría de trabajo”.
El hecho fue confundido por los vecinos que pasaban para allí, y de hecho uno de ellos, propietario de un negocio zonal comentó que unos jóvenes que se encontraban cerca de su local corrieron para ver "qué podían chorear".
Los trabajadores de Átomo recordaron que “para ingresar, los trabajadores tienen que pagarse su propio examen preocupacional, les hacen firmar obligatoriamente bajo aprietes y amenazas, hostigamiento el preaviso en blanco, si no, no le dan trabajo, cosa que después los puedan echar en cualquier momento y de uno día para otro”, aseguró Pereyra, quien también demandan que “no se abonan las horas extras, en Átomo no se dan las 36 horas de descanso que es el día y medio semanal que tiene todo trabajador, sino que se les da en la mayoría de los casos medio día y en algunos un día”.
Por más confusión que se haya originado por parte de los vecinos, sumado a que, de forma preventiva, la policía recomendó no abrir comercios, los empleados de Átomo aseguraron que se seguirán movilizando.” Vamos a ir a todas las sucursales. Porque esta gente ahora se preocupa por los saqueos cuando ellos han venido saqueando a los trabajadores”, agregó Pereyra.
Los manifestantes recorrieron todos los Átomos de la zona, calle Fader entre Lugones e Italia –Barrio Santa Ana-, Carril Godoy Cruz y Corrientes y el de Capilla del Rosario y Amigorena. Todos en Guaymallén.
Los trabajadores y los miembros del CEC tenían bombos y petardos, por lo que muchos de los vecinos se asustaron y comenzaron a gritar “¡Están saqueando el Átomo!” Por lo que, lamentablemente, se vio jóvenes en las paradas del micro corriendo con la expresa intención de unirse a un saqueo que afortunadamente nunca existió.
Los manifestantes iban acompañados por la policía que garantizó, que fuera una protesta pacífica.