Durante estos últimos días se dieron a conocer tanto a nivel nacional como provincial diversas opiniones con respecto a las evaluaciones denominadas PISA, realizadas todos los años por la OCDE y que miden la calidad educativa de más de 60 países. Nuevamente Argentina quedó mal posicionada en el ranking (puesto 59 sobre 65) y ello abrió un debate sobre la conveniencia de realizar este tipo de análisis del sistema educacional.
Tanto en la Nación como en Mendoza, los gobiernos minimizaron la baja nota argentina en los resultados PISA 2012 y apuntaron a que no es un examen acorde a las idiosincrasias nacional y provincial ni que se puede comparar nuestra realidad educativa con otros países. Mientras que los críticos no están de acuerdo con el argumento oficial y aseguran que la calidad educativa no ha tenido mejoras o ha ido empeorando con el paso de los años.
Si bien es cierto que cada país es distinto en diversos aspectos, MDZ quiso conocer como se ve desde otros ámbitos educativos regionales los exámenes PISA, y por ello MDZ Radio dialogó con Harvey Spencer Sánchez Restrepo, director ejecutivo del Instituto Nacional de Evaluación Educativa de Ecuador, país que se está preparando para someterse a las pruebas PISA en 2015.
El especialista en educación y titular del ente autárquico ecuatoriano alabó los exámenes PISA, y aseguró que la famosa tabla del ranking es lo que hace más daño a los países latinoamericanos y no les permite analizar otros aspectos importantes para mejorar su educación.
También criticó a aquellos que pretenden, como en nuestro país, minimizar los resultados del PISA y crear pruebas que se adapten a sus discursos.
Sánchez Restrepo comenzó comentando cuál es el estado de situación de la educación ecuatoriana: “En Ecuador tenemos un desarrollo de instrumentos que han sido enfocados en las competencias que tradicionalmente tenemos como importantes en el país, que son la matemática, la lengua y la literatura, las ciencias naturales y los estudios sociales”.
“Sin embargo, hemos tratado de asociar estos instrumentos de evaluación que no sólo son pruebas estandarizadas, con la indagación en competencias más estructurales como la escritura o la capacidad lectora”, agregó el educador, por lo cual desde el Instituto se propusieron utilizar dos tipos de instrumentos internacionales: el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad Educativa, comandada por la UNESCO, y la evaluación PISA que lleva a cabo la OCDE.
Ante la consulta sobre si los exámenes PISA son útiles y pertinentes para los gobiernos de la región, Sánchez Restrepo consideró que “hay varias opciones alrededor de la evaluación de PISA que se pueden tomar y aprender como lecciones, independientemente del lugar que se ubique en el ranking”.
La obsesión por el ranking
Con respecto al tema del ranking, el titular del Instituto ecuatoriano sostuvo que ese punto “es el último de los usos útiles que le podemos dar (a PISA), ya que incentiva mucho la polémica”. Sánchez Restrepo indicó que esa fijación por comparar resultados lleva a una “competencia que hay entre las naciones por atraer las inversiones extranjeras asociándolas a la matriz productiva” y que debido a “la capacidad del país de ofrecer un rendimiento de las industrias, se asocia a la capacidad técnico productiva del país”.
Por ello recordó que “en toda la región existen diferentes intentos para tener evaluaciones diferenciadas y por resaltar en términos regionales y mundiales para tratar de capturar la atención internacional en términos del crecimiento educativo. Ese tratamiento humano es el que ayuda a los países de la región a demostrarle al mundo que podemos hacer las cosas bien”.
De todas maneras, Sánchez Restrepo adelantó que “Ecuador acaba de firmar con la OCDE su ingreso para las evaluaciones que van a ocurrir en 2015. Por tanto, responde no solo que estamos a favor de estas evaluaciones internacionales, sino de la idea de competir en términos aceptables por todos para entender qué estamos haciendo bien y que otras cosas podemos mejorar”.
Si bien el educador consideró que uno de los puntos favorables del PISA es el aprendizaje de otros sistemas educativos, destacó que “lo nocivo es que, cuando nos asomamos solo al ranking, entendemos un contexto solo en el término de la competencia y no en términos de que es lo que estamos haciendo bien o que dejaron de hacer para ver ascendido o descendido en la tabla”.
La importancia real de PISA en las políticas educativas
En cuanto a si las evaluaciones PISA y otras similares son herramientas útiles para diseñar políticas de Estado, Sánchez Restrepo sostuvo que ello “depende en gran medida de las autoridades educativas que dictan la política pública”.
“En algunos países, las autoridades tienden a minimizar los resultados de las evaluaciones y a veces no escuchan o no leen lo que representan los resultados y dictan políticas públicas que luego tienden a ser autocomplacientes, la cual no es buena”, explicó. Esto puede aplicarse perfectamente a las actitudes del Ministerio de Educación nacional y la DGE.
“Quieren pensar que todo está mejor por ciertas presiones y no hacen caso de los diagnósticos puntuales”, aseveró.
Por ello indicó que “es importante tener en cuenta que, cuando hacemos un esfuerzo en evaluar lo que estamos haciendo, ello es un esfuerzo para tener un mejor medio con el fin de entender lo que está ocurriendo”. De todos modos advirtió que los exámenes PISA “de ninguna manera es un fin, es una herramienta más para definir mejores políticas y tener mejores sistemas educativos.
Si bien Sánchez Restrepo dijo desconocer la realidad argentina y los dichos de las autoridades educativas nacionales, señaló que “la idea de que cuando nos dicen algo que no nos gusta, y tendemos a esconderlo o a despreciar la fuente informativa, es una reacción que no debería ocurrir pero es normal que ocurra”.
Relacionado a ello, el ecuatoriano reiteró que “debemos tener en claro que las evaluaciones sirven para ayudarnos y no podemos despreciar información que reiteradamente nos dice lo mismo. Es un ejercicio de reflexión, a nadie le hace daño mejorar”.
“Lo que nos están diciendo a través de las evaluaciones PISA es simplemente donde hay que poner el ojo y cuanto nos falta para ponernos en un standard promedio a nivel mundial. Lo que tenemos que hacer es tratar de ver en qué puntos podemos ayudar y no inventar otras evaluaciones que nos digan lo que queremos”, concluyó.
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