Hoy se cumplen nueve años del incendio del boliche República Cromañón ubicado en el barrio de Balvanera en Buenos Aires que se cobró la vida de 194 jóvenes y dejó más de 1.400 heridos. Fue en medio de un recital que ofrecía la banda Callejeros.
Un 30 de diciembre de 2004 miles de jóvenes se encontraban en un concierto de rock que prometía vida, pasión y movimiento; sin embargo, terminó de la peor manera.
Relatan las crónicas que, en un momento, un niño encendió una candela, apuntó al techo y rápidamente la media sombra que cubría la discoteca se abrió en llamas. El fuego se desató con tal furia que no hubo forma de detenerlo. El resultado fue tremendo: 194 chicos perdieron la vida y hubo 1.432 heridos.
A nueves años de esta fatalidad, esta tarde entre las 14 y las 18, un grupo de familiares de víctimas de la tragedia realizará una jornada interactiva para pintar y estampar remeras en conmemoración de aquel triste episodio.
Desde las 18, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mario Poli, dará una misa en la Catedral metropolitana, de acuerdo con lo que informó Infobae.com.
Aquél 30 de diciembre de 2004, la banda de rock, sorprendida, paró de tocar. Los materiales de la malla que se había instalado para proteger el techo ayudaron a propagar las llamas mucho más rápido hasta llegar al poliubritano.
En segundos, el poco oxígeno que había en la sala se transformó en un veneno letal llamado ácido cianhídrico.
Asimismo, la capacidad del lugar estaba desbordada, no había salidas de emergencia habilitadas y su gerenciador, Omar Chabán, decidió cortar la luz por precaución.
Como publicó el diario porteño, República de Cromañón, el lugar en donde debía celebrarse una fiesta, se transformó en una trampa mortal para 195 almas. Quizás más.
La Justicia continúa debatiendo sobre las responsabilidades del caso.
En primera instancia, un tribunal condenó por incendio doloso y cohecho a Chabán; al manager de la banda Callejeros, Diego Argañaraz; al subocomisario Carlos Díaz; a dos ex funcionarias encargadas de las habilitaciones y al jefe de seguridad del boliche, Raúl Villarreal.
La Cámara de Casación entendió que el incendio fue culposo, bajó la pena de Chabán y sumó a la lista de los condenados a los músicos que esa noche estaban dando un recital.
Ahora el caso podría llegar a la Corte Suprema o incluso podría tener otra sentencia de la misma Cámara de Casación.