Las reservas del Banco Central terminaron 2013 en 30.586 millones de dólares y, de ese modo, se perdieron a lo largo del año casi 12.700 millones, equivalente a poco menos del 30 por ciento.
El pago de deuda, la salida de fondos para cubrir importaciones, turismo y compras en el exterior, y la profundización del cepo cambiario, fueron los principales factores que afectaron el volumen de reservas, que terminaron con la peor caída desde 2001.
Así, a lo largo de este año, las reservas bajaron 12.692 millones de dólares, que representaron un 29,3 por ciento del total.
En comparación con el viernes pasado, el Central perdió U$S 234 millones, ya que ese día se ubicaron en U$S 30.820 millones.
El Central informó que este lunes se realizó la cancelación de compromisos externos por 901 millones de dólares, explicados por el Bono Discount por 527 millones, deuda con Bolivia por importación de energía por 300 millones y pagos con organismos por 74 millones.
Sólo en noviembre, las reservas sufrieron una pérdida de 2.433 millones de dólares, pero desde fines de ese mes comenzaron una sensible recuperación a partir de los fondos ingresados por el acuerdo con Chevron y con las exportadores del sector cerealero.
Además, los ruralistas tienen todavía sin liquidar alrededor del 20 por ciento de la cosecha de soja, que el Gobierno espera que sean vendidas en los próximos meses.
Las liquidaciones de divisas del sector agroexportador cierran el 2013 en alrededor de 23.200 millones de dólares, lo cual representa un leve incremento del 0,6 por ciento con relación al 2012.
Si se compara el nivel actual de reservas con el máximo histórico de U$S 52.654 millones, alcanzado el 26 de enero de 2011, la pérdida trepa a 22.068 millones.
El 30 de noviembre de 2006 los fondos atesorados por la autoridad monetaria tocaron un mínimo de 30.328 millones de dólares, apenas por debajo de los 30.383 millones registrados el 5 de diciembre pasado, cuando comenzaron a recuperar terreno.
El Central perdió en 2013 el 29,3% de sus reservas
El pago de deuda, la salida de fondos para cubrir importaciones, turismo y compras en el exterior y la profundización del cepo cambiario fueron los principales factores que afectaron el volumen de reservas, que terminaron con la peor caída desde 2001.