En manejo, mala nota para los mendocinos

El piloto Matías Jalaf y el instructor de manejo, José Lucero coincidieron que es reprobable la performance de los conductores en la provincia. Jalaf admitió que se siente más seguro en la pista y Lucero disparó, “los chicos absorben mejor las normas que los adultos”. Así fue parte del debate en Hora Pico.

Foto: MDZ
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José Lucero, instructor de una escuela de manejo habilitada, fue convocado para dar su opinión sobre “Cómo manejamos”. En diálogo con MDZ radio manifestó, “somos al volante al igual que en los restantes planos de la vida. Si somos corruptos o inconscientes, o llevamos una vida caótica, así seremos en las calles”.

A tal punto llegará el mal comportamiento como conductores que hasta uno de los mayores exponentes del automovilismo de carretera, el piloto Matías Jalaf, reconoció, “yo también me distraigo en la calle, a veces por un mensajito, o por cualquier otra cosa, reconozco que conducimos mal”.

Lucero advirtió que una de las causas de la insuficiente capacitación al volante, se debe a que no es exigencia contar con un curso para obtener la primera licencia de manejo.

“En la Escuela tengo la experiencia de ver que muchas personas llegan con la convicción de querer aprender y saber manejar bien, pero hay otros que sólo lo hacen para cumplir con un requisito”, comentó el docente.

En su experiencia con los niños el balance es otro: “Los chicos tienen más predisposición a absorber los conocimientos de las normas de tránsito y después lo comentan en sus casas, es increíble ver cómo tan chiquitos toman conciencia”.

Calles peligrosas

Para el reconocido piloto Matías Jalaf, “es más segura la pista que la calle”.

El deportista admitió en “Hora Pico”, que esta confianza “me la permite ir en un vehículo con las mejores normas de seguridad que existen, además todos vamos en línea recta, en la ruta hay que estar más atento, auque no se maneje a grandes velocidades como en la pista”.

Educación

Lucero opinó que la clave reside en la educación vial, la que debe ser impartida en forma paralela a la educación formal.

“Tenemos que empezar por los niños que son los que mejor incorporan las normas para la vida en sociedad”, indicó.