Es una historia triste porque intentó salvar una vida en el momento más feliz de su existencia y además de no lograrlo, el acto heroico que intentó hacer no pudo ser consumado porque también terminó, en forma accidental, con su vida.
Ocurrió en el estado de Indiana, Estados Unidos, y la noticia la dio a conocer el periódico Chicago The Sun. El protagonista tenía 49 años y se llamaba William Knight.
El hombre acababa de contraer matrimonio con Nikki. Celebraron la fiesta con familia y amigos. Luego se subieron a su vehículo y fueron al hotel para pasar la noche de boda. En el camino vieron a una mujer que se había desviado de la autopista y que necesitaba ayuda. La pareja recién casada decidió estacionar el vehículo y William fue en su ayuda: tres coches lo arrollaron a él y a la mujer que iba a ayudar.
“Tenemos que parar es tarde y necesita ayuda”, cuenta Nikki que le dijo a su recién estrenado marido.
Nikki, desde el vehículo que venía con su flamante marido, escuchó un ruido apenas el hombre se bajó. Ella se bajó del mismo y lo que vio fue la terrible escena de dos individuos que murieron en el acto por los duros golpes que sufrieron.
Todos los conductores implicados detuvieron sus coches. No se han presentado cargos y aún no está claro si las drogas o el alcohol tuvieron algo que ver.
En el periódico de Chicago The Sun, Nikki sostuvo que pasó "de un ser una recién casada a una viuda en unas horas”.
En tanto, además de su reciente esposa, William dejó dos hijos y dos hijastros.