Francisco Junco denunció en MDZ que hace años que espera un turno para practicarse una cirugía de hernia y que había solicitado una serie de estudios en el Hospital Central para determinar el grado de discapacidad visual y auditiva que padece, pero no habían sido exitosas sus gestiones. Frente a la profunda crisis material que atraviesa, porque no tiene empleo, ni donde vivir, amenazó con encadenarse en la Legislatura, sino llegaba la asistencia social y sanitaria.
Eduardo Batalla, gerente asistencial del Hospital Central, desmintió que Junco haya solicitado un turno para una cirugía y se le negara la prestación. “Nunca consultó a un cirujano, las últimas consultas que hizo fueron a un gastroenteorólogo y se practicó exámenes de rutina, la última vez que se lo atendió fue el ocho de agosto”, señaló.
Sin embargo, Junco insiste que se practicó todos los estudios pre quirúrgicos en 2008 y que desde ese momento espera la operación.
Sobre la petición de los certificados de discapacidad, el funcionario explicó que “tiene una dificultad visual y una minusvalía auditiva leve, ni sumando ambas llega al porcentaje de discapacidad que prevé la Ley, para emitir el comprobante que pide”. Por otro lado, el directivo subrayó que “los médicos le pidieron una serie de estudios complementarios a este paciente y nunca volvió”.
El gerente asistencial instó a Junco a que vuelva al nosocomio a realizarse todos los estudios necesarios y aclaró, “siempre recibió asistencia en el Central”.