El 8 de de diciembre tendría que haber sido un día de festejo y celebraciones. El Winland cumplía 3 años en Mendoza. Estaba preparada la fiesta y sorteos durante todo el día y como broche de oro se realizaría el sorteo de un 0 km.
Pero nada de esto sucedió. La realidad es totalmente diferente, un casino cerrado, disputas judiciales, confusión y caos entre los empleados.
Hoy la realidad supera cualquier relato de una película de suspenso sin un posible final. Los empleados del ex Casino Winland son los verdaderos protagonistas y víctimas de esta historia.
Los socios y ex socios siguen disputando sus asuntos en la Justicia. Pero
el empleado, el que mantiene una familia, el que cumple todos los días con su horario y tareas laborales, es quien hoy está intentando defender su fuente de trabajo y espera respuestas.
Esto comienza con los continuos cambios de gerencia, de acuerdo a la empresa de turno, son las órdenes a seguir. Han sido tironeados, echados, vueltos a tomar, etc.
Con la última toma del casino por parte de Luis Olivares, titular de la sociedad Zulú, revelada hace unos días por MDZ, los empleados, por órdenes de gente de su confianza —que había sido despedida por otra sociedad, KLP— entre ellos Rafael Carlos, Mario Ramírez y Gustavo Córdoba, debían organizarse en turnos de 4 a 8 horas, para mantener guardias permanentes en el casino y así cuidar que no ingresen personas de KLP.
Las personas que se presentaban pasaban sus horas jugando al póker, mirando tele, tomando mate, hasta cumplir el horario establecido. No les brindaban comida y solo tenían liberada una máquina de gaseosas.
Los empleados, acuartelados, son los que hoy tienen que cuidar que el territorio no sea invadido por el enemigo.
Para aclarar un poco la situación de los empleados contaremos qué función cumple cada sociedad en esta guerra: KLP y Promotora SA son los dueños del casino “físicamente” y contratan como gerenciadora a Zulu S.A. Es por ello que los empleados están contratados bajo la denominación de KLP pero su trabajo es para Zulu. La pregunta es: ¿A quién responden? ¿Quién les paga los sueldos?
La bomba explotó el lunes 9 de diciembre pasado cuando personal de KLP reúne a los empleados y les dice que están bajo órdenes de ellos, por lo cual no debían concurrir más a su lugar de trabajo hasta tanto la gente de Olivares desocupe el lugar, ya que los tratan de “okupas” y han iniciado en la justicia un expediente por desalojo.
Mientras sigue la disputa entre los de arriba, los de abajo decidieron organizarse y pelear por sus derechos.
Todavía no han sido depositados los sueldos del mes de noviembre, les han dicho que no saben qué pasará con el aguinaldo y que es probable que no se cobren sueldos hasta la apertura del casino. Cabe recordar que la justicia interpuso una medida donde la recaudación del casino se depositaba en una cuenta judicial, KLP afirma que la justicia no le ha liberado el monto para abonar los sueldos.
Ante la falta de respuesta por parte de ALEARA, sindicato que los representa (se presentó la gerente Indira a la reunión) fueron por más y mantuvieron charlas con la gente de UPJCM (Unión Personal de Juegos y Casino de Mendoza) quienes los escucharon, apoyaron y aconsejaron.
Por todo lo dicho, ayer los empleados se manifestaron enfrente de la plaza San Martín esperando respuestas de los miembros de la comisión de juegos del senado y los miembros de la comisión de derecho y garantía.
La batalla de los poderosos seguirá en la justicia, mientras los empleados son los únicos verdaderos perjudicados en esta lucha.
Winland: entre denuncias y ausencia de festejos
Los empleados del Winland se encuentran en medio de tironeos por parte de los socios que se disputan el control del casino. Una historia de nunca acabar.