Psicología: todo lo que puede ocurrir en un ascensor

La claustrofobia, el miedo a una agresión física, pánico por un accidente o una fantasía erótica pueden ocurrir en ascensores.

Foto: web
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Las personas cuando se suben a un ascensor pueden llegar a experimentar  distintas situaciones como padecer claustrofobia, sentir miedo a una agresión física, pánico por un posible accidente y hasta consumar una fantasía erótica, en un viaje que generalmente se comparte con extraños o se transita en soledad.

La claustrofobia es un problema que puede traer severas consecuencias en el normal desenvolvimiento de la vida de una persona.

La persona claustrofóbica no tiene miedo al espacio cerrado en sí mismo, sino a las posibles consecuencias negativas de estar en ese lugar, como quedarse encerrado para siempre o la asfixia por creer que no hay suficiente aire en ese lugar.

Al respecto, Lila Isacovich, directora del Área Asistencial de la Fundación Buenos Aires, explicó que "la claustrofobia en sí misma no es un trastorno de ansiedad o un ataque de pánico, sino que suscita los mismos síntomas".

"Es decir, cuando la persona debe enfrentarse o entrar a un lugar cerrado, comienza a experimentar los mismos síntomas que despiertan esos síndromes", agregó.

Los síntomas más comunes son falta de aire, temor a morir asfixiado, taquicardia, sudoración, mareos y desesperación.

Isacovich sostuvo que "para desencadenar la claustrofobia, puede o no haber ocurrido en algún momento un accidente en un ascensor".

En ese sentido, consideró que "no necesariamente alguien teme porque alguna vez se quedó encerrado, ya que, esta dificultad, en términos psicológicos, puede estar representando otra cosa".

"Por ejemplo, la fantasía erótica rechazada de tener un encuentro amoroso en el ascensor, una escena de seducción, o quizá sufrir alguna agresión física, como se ve en tantas películas y publicidades, ya que es un lugar común en el imaginario social. ¿O acaso no se trata de compartir un viaje con un desconocido a
solas?", agregó.

Con respecto a las medidas que pueden ayudar a una persona claustrofóbica cuando se sube a un ascensor, los especialistas mencionan las siguientes: chequear el buen funcionamiento del ascensor y de la alarma, ir acompañado durante el viaje, recordar situaciones anteriores donde no ocurrió nada.

Respuestas del sector especializado en transporte vertical

"El ascensor de por sí es un equipo intrínsecamente seguro, cuando se lo fabrica, instala y mantiene de acuerdo con la normativa", asegura Andrés Pozzo, presidente de la Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la República Argentina (FACARA).

La desesperación de los usuarios, con problemas de claustrofobia o no, los lleva a intentar salir por sus medios ante una situación de encierro, o que pidan a las personas que están afuera que intenten socorrerlos abriendo las puertas por sus medios.

Sobre este tema, FACARA viene trabajando intensamente para crear conciencia sobre la seguridad, y en la difusión de las reglas básicas de uso para preservar la propia integridad y la de terceros.

Entre las reglas básicas para el uso seguro del ascensor recomiendan: antes de ingresar, asegurarse que el ascensor esté al nivel del piso, respetar la capacidad máxima de carga, no detenerse entre las puertas del ascensor, no introducir las manos o pies entre las puertas tijeras

También sugieren que si el ascensor se detiene fuera de los pisos no tratar de descender por los propios medios, y ante esta situación se debe pulsar la alarma y esperar.

No intentar forzar las puertas en ningún momento, no hacer movimientos bruscos dentro de la cabina.

Para el mantenimiento del ascensor, contratar a una empresa responsable, los niños deben viajar siempre acompañados de un adulto y alejados de las puertas, los menores deben descender siempre delante de quienes lo acompañan.

Cómo actuar en caso de encierro en un ascensor

"Todos los usuarios deberían saber que si un ascensor se detiene por alguna falla técnica, corte de luz, o problema de apertura de puertas por la cerradura, el lugar más seguro para permanecer es dentro de la cabina, esperando la llegada del
personal especializado para su auxilio", explicó Norberto Rinaldi, miembro del Comité Permanente de Seguridad.

Por su parte, Sebastian Altamiranda, miembro consultor técnico externo especialista en ascensores de la Cámara Cuyana de Ascensores, se refirió a cómo deben actuar las personas que se encuentren fuera del ascensor y que quieran ayudar a los que están atrapados.

"En el caso de encierro, no rescatar a las personas atrapadas, sino llamar a la empresa conservadora para su auxilio y, mientras ésta llega, calmar a la persona que se encuentra encerrada mediante el diálogo", dijo.

Para los que están en el interior del ascensor recomendó: "No intentar salir por los propios medios, forzando la puerta, bajo ningún punto de vista".

"Mantener la calma. Los nervios no solucionan nada y agravan la situación. La ansiedad es contagiosa y mala consejera. Si uno se encuentra encerrado con otra persona tiene que tener en cuenta que el nerviosismo se transmite y empeora la situación", agregó.

El humor es otra herramienta a tener en cuenta, ya que "es el mejor remedio para desdramatizar la situación y no desesperarse.   

"Tener en cuenta que aunque el tiempo parezca interminable, la situación es pasajera y luego se convertirá en una anécdota", concluyó.