Quien hoy entró a la página web de Google habrá visto un extraño doodle, que conmemora el 129º aniversario del nacimiento de Hermann Rorschach, el conocido psiquiatra suizo, famoso por desarrollar el test de Rorschach.
Precisamente el dibujo que utiliza Google es la representación de uno de los exámenes de tipo psicodiagnósticos de Hermann Rorschach que alcanzó gran fama en la comunidad científica y en la sociedad en general, ya que trataban de evaluar la personalidad de los individuos mediante azarozas manchas.
Pero, ¿pueden unas láminas con manchas de tinta decirnos cómo es el carácter de cada persona? ¿Existe alguna evidencia científica que apoye esta interpretación?
Según el sitio de ciencia y tecnología alt1040, el test de Hermann Rorschach, así como otro tipo de cuestionarios similares, forman parte del grupo de los instrumentos proyectivos, denominados así por algunas corrientes de la psicología en el pasado.
La idea se basa en creer que a través de la diferente interpretación de imágenes, palabras y/u objetos ambiguos, podemos determinar la personalidad de una persona.Este examen carece de validez científica
Del total de exámenes proyectivos existentes, el test de Rorschach es, sin lugar a dudas, el más conocido. Consiste en visualizar diez láminas con diferentes manchas de tinta, para que los individuos expliquen qué ven en ellas. La interpretación de las respuestas, sin embargo, ha tratado de ser estandarizada durante años, algo logrado finalmente por John Exner (Jr.) a través del comprehensive system.
Una revisión realizada hace tiempo por Scientific American indicaba que los resultados del test de Rorschach eran insuficientes como para determinar la existencia de condiciones como los comportamientos violentos y agresivos, la impulsividad o incluso en la detección de casos de abuso infantil.
La personalidad no puede estudiarse a través de diez manchas de tinta A pesar de que la evidencia científica ha dudado de la validez de este examen, muchos psicólogos lo han usado como prueba rutinaria.
En la conmemoración del fallecimiento de este psiquiatra, Wired también se hizo eco de que esta prueba era cada vez menos usada en el mundo de la psicología, por la poca validez científica que aportaba. Y es que la personalidad es un tema demasiado complejo como para ser abordado únicamente con unas manchas de tinta.
Los errores del test de Hermann Rorschach son muy diversos. Por un lado, si analizamos el diseño del propio examen, veremos que no existen grupos control, imprescindibles para diferenciar entre una persona que sufre un determinado trastorno de un individuo que no está afectado. No se realiza ningún examen estadístico de las conclusiones Además, la validación del test la realiza el propio examen, lo cual nos lleva a pensar en un método bastante poco científico.
Por último, en las conclusiones obtenidas tampoco se habla de hipótesis implícitas antes de llevar a cabo el examen, y se ignora por completo el concepto de que los resultados sean o no significativos desde un punto de vista estadístico.
Llama la atención la tendencia de Google de conmemorar algunos sucesos pseudocientíficos memorables, como ya ocurrió con el caso Roswell.