Los empleados del Winland, rehenes

Los empleados del casino de Guaymallén, volvieron a quedar en medio de un cruce entre los socios. Esta vez Zulú-Olivares presentó una medida judicial solicitando que se les restituya de “inmediato” la gerencia, la cual estaba en manos de KLP.

Foto: Pachy Reynoso/MDZ
Foto: Pachy Reynoso/MDZ

Mientras el casino Winland sigue estando en medio de pujas varias en la Justicia, la sociedad Zulú —que administra el lugar— insiste en competir por la gerencia y la administración.

Esta mañana, por caso, Luis Olivares, representante de esa sociedad, presentó una orden judicial donde intimó a la firma KLP —representantes del hotel y la licencia del casino— a que devuelvan la gerencia de inmediato.  

El hecho, según los testigos, fue protagonizado de manera violenta y, más allá del susto del momento, los empleados temen por sus puestos de trabajo.

La situación se dio esta mañana entre las 10.30 y 11 hs, cuando un grupo de personas pertenecientes a Zulú se hicieron presentes en el lugar. Como el casino todavía permanecía cerrado (por el horario) y sus puestas tenían cadenas “quienes llegaron rompieron la puerta con una amoladora e ingresaron por la fuerza” tomando el casino y notificando a los encargados de la medida judicial, según informó una empleada que estuvo presente en el lugar.

En ese momento comenzó el pánico entre los empleados que estaban en horario de trabajo, ya que sus actuales jefes, no los dejaban salir de las inmediaciones del casino.

Otra empleada relató los hechos contando que los empleados que estaban trabajando en el turno de 9 a 17 hs están "desorbitados con la situación", debido a que “esta mañana cuando se hicieron presente Luis Olivares, con el juez, un oficial de justicia, la policía, un martillero público y un abogado e ingresaron al lugar por la fuerza”. Además de estas personas nombradas por la empleada, se hicieron presentes los antiguos gerentes del Winland para apoyar la medida judicial –quienes habían sido echados por KLP- entre ellos Gustavo Córdoba, Mario Ramírez, Rosa Castro Camacho, Jorge Bauzá, Luis Barberousse, Carlos Rafael, y empleados de su confianza Hector Villarreal y Virginia Ríos.

Continuando con el relato de la mujer que presta servicios de empleo en el casino dijo que “Las puertas estaban cerradas con cadena y ante la negativa de abrirles, los empleados presenciaron cómo Luis Olivares con su gente rompían las cadenas para ingresar”.

Los empleados llenos de incertidumbre y por  la angustia que les genera la situación, preguntaron a los encargados qué pasa y cuáles son las medidas que se estaban tomando. Sin respuesta, solo pudieron ver cómo Gustavo Córdoba - por parte de Zulú- y uno de los auditores por parte de KLP, reportaban las novedades.

“En ese mismo momento, Olivares labraba actas como loco de todo lo que saco KLP por ejemplo: folletería, carteles, desarme del comedor, etc”, comentó la empleada.

“Ahora mismo hay empleados que están trabajando para volver a poner en funcionamiento el casino, ya que el sistema de máquinas está operado por SIELCOM (empresa de Zulú) y ya que KLP había comprado otro software que estaba instalando”, describió la mujer.

Los empleados desorbitados por la situación interna y los conflictos entre las gerencias del casino, piden hacer hincapié en el manoseo que reciben, el estrés que les ocasionan, la falta de respuestas ante su situación laboral y el cobro de los sueldos. Además manifiestan no estar de acuerdo con la restitución de Zulú- Olivares, ya que esta firma les absorbía entre un 30% y un 50% de las propinas que recibían.

Lo llamativo es que la firma que estaba hasta hoy a cargo de la gerencia y que también es la representante del hotel KLP, había mandado desde hace unas semana a los empleados a capacitarse, sobre nuevo manejos de las maquinas y protocolos, porque teóricamente cambiaría el modo operativo y el nombre del casino.

Por su parte Gabriel Kemelmajer, representante de Zulú, presente en el lugar, explicó: “Estamos cumpliendo con una orden judicial para que nuevamente  quien era el gerenciador  (Zulú), sea restituido con la gerencia del casino, como era originalmente. La orden que se presentó hoy, a través de la medida judicial es para que se respete contrato firmado”, evaluó el empresario.  

Quien además agregó: “Por el momento solo estamos cumpliendo con una orden judicial, que dice que se  tiene que volver a re establecerse al estado en el que estaba el casino antes del 22 de agosto, es decir que vuelve a manos de Zulú gerenciando y KLP se queda  con el hotel y la licencia”.

Sin respuesta a los empleados y solo respondiendo en los inmediato a los intereses particulares de la firma, Kemelmajer dijo “La vuelta a la actividad no tiene un día determinado, porque esto está supervisado por el instituto de juegos y casinos, por tanto ellos deben determinar en qué estado están las maquinas para poder volver a reabrirlo”.

En tanto los empleados esperan una respuesta, ya que hasta el momento no saben a quién responden laboralmente, qué pasará con sus sueldos (que hoy debían ser depositados) y que será de los empleados con poco periodo de antigüedad o transitorios.

Winland empleados toma Zulú- Olivares.

Haciendo historia

Desde hace años, tal cual viene revelando MDZ, existe una sorda pelea entre diferentes socios del Winland y el Hotel Intercontinental. Por un lado, se encuentra la firma gerenciadora denominada Zulú, integrada por Luis Olivares y Zunilda Torres, un matrimonio en disolución.

Por el otro lado, aparece una sociedad llamada KLP, integrada por otras dos firmas: Grupo 5 y Promotora. La primera está integrada por Rafael Augusto Garfunkel —tío del mediático Matías Garfunkel— y Pablo Marcelo Goldszier; la segunda por los rusos Oleg Starovoyt, Alexander Oseev, Vladimir Yurin y Serhiy Dolhanov.

Entre unos y otros existe una fuerte disputa por la “caja”, en la cual terminó terciando la Justicia local cuando decidió intervenir el Winland el pasado 12 de septiembre. Todo ello luego de que KLP denunciara a los responsables de Zulú por irregularidades, desvíos de fondos y hechos de fraude que ya están siendo investigados en la justicia local y donde aparecen las sospechas de que se habría blanqueado dinero.

En ese contexto, KLP obtuvo un fallo judicial que implicó el “corrimiento” de la sociedad de Olivares del control de la caja y de la recaudación total del Casino del Hotel Intercontinental. 

Mientras esto ocurre, la Unidad de Información Financiera (UIF) indaga en el origen y destino de los fondos y operaciones concretadas por Zulú y Olivares, quienes estuvieron al frente del Casino hasta la decisión judicial del 12 de septiembre, cuando se dispuso la intervención recaudadora.